RAFAEL URDANETA****

                                                         RAFAEL URDANETA




 Rafael José Remigio Urdaneta Farías: fue un militar, estratega y político venezolano, que nace en La Cañada de Urdaneta, el 24 de octubre de 1788–Capitanía General de Venezuela, en un hogar acomodado de ascendencia española. Muere en París, el 23 de agosto de 1845. Urdaneta es considerado uno de los próceres de la Independencia de Venezuela, llamado el "más leal de todos los leales a Simón Bolívar"​. 

  Ejerció de facto la presidencia de la Gran Colombia​ entre el 4 de septiembre de 1830 al 2 de mayo de 1831, asumiendo el poder en representación de  Bolívar, tras la crisis que derivó en la disolución de la Gran Colombia en las actuales Colombia, Venezuela y Ecuador. Cercado por los partidarios de Joaquín Mosquera (a quien derribó Urdaneta), y muerto Bolívar, Urdaneta se vio obligado a renunciar.

 Entre su descendencia destacan importantes políticos y militares de Venezuela, y la rama de la familia colombiana que alcanzó la presidencia en 1951 con Roberto Urdaneta desciende de su primo, el militar uruguayo Francisco Urdaneta. En la actualidad Urdaneta es considerado un símbolo del estado de Zulia, donde tiene varios monumentos en su honor.

 Estudió sus primeras letras en su ciudad natal; luego ingresó al Seminario de Caracas donde cursó Latinidad. Regresó su ciudad originaria en 1799, donde estudió Filosofía en el convento franciscano. Con el fin de ampliar su formación intelectual, emigró a Bogotá en 1804, llamado por su tío Martín de Urdaneta y Troconis, quien desempeñaba el empleo de contador mayor del Tribunal de Cuentas de la Real Audiencia de Santafé de Bogotá.

 En Bogotá estudió en el Colegio de San Bartolomé y fue nombrado oficial tercero del Tribunal, responsable por los pagos a las tropas del Virreinato de Nueva Granada. Allí, también adquirió experiencia en la administración de personal militar. Por su desempeño recibió las felicitaciones de la Junta de la Real de Hacienda del Virreinato de Nueva Granada.

Trayectoria militar

  El 20 de julio de 1810, Urdaneta se incorporó al movimiento revolucionario que estalló en Bogotá y tres días más tarde, pasó a las filas del batallón de Voluntarios de la Guardia Nacional creado por la Junta Suprema de Santafé. El 1 de noviembre de 1810 fue creado el primer batallón de la Nueva Granada, en el que Urdaneta se incorporó con el grado de teniente. En ese batallón también se iniciaron militarmente otros notables protagonistas de la guerra de independencia como Atanasio Girardot, Francisco de Paula Santander, Antonio Ricaurte y José D'Elhuyar.

 Urdaneta participó en varias acciones durante la Campaña Admirable liderada por Simón Bolívar, destacándose bajo las órdenes del Coronel José Félix Ribas el [2 de julio] de 1813 en la Batalla de Niquitao y siendo decisivo en el triunfo de la Batalla de Taguanes contra las fuerzas realistas del Coronel Julián Izquierdo. En el informe al Congreso de la Unión en Tunja, Bolívar describió a Urdaneta como "digno de recomendación y acreedor de todas las consideraciones del gobierno por el valor e inteligencia con que se distinguió en la acción".

  Después, fue protagonista en numerosas acciones militares, entre las cuales destacan la batalla de Bárbula en 1813, la retirada hacia Oriente en 1814, el Asedio de Santafé de Bogotá en 1814, la toma de Maracaibo en 1821 y la marcha hacia San Carlos, previa a la batalla de Carabobo, en la cual no pudo participar por órdenes de Bolívar, dado el grado de agotamiento de sus tropas. Sin embargo, por los servicios prestados, Bolívar pidió su ascenso a General en Jefe.

 Posteriormente, quiso acompañar al ejército libertador en las Campañas del Sur, pero Bolívar consideraba que su presencia era más importante en Colombia, y por lo tanto permaneció ahí. En 1824 fue nombrado Intendente del Zulia.

 Fue uno de los jefes más leales a Bolívar. En 1828 ocupaba la Secretaría de Guerra, y, para el 29 de septiembre de 1828 por órdenes de Bolívar que disolvió por su propia voluntad el tribunal que trataba todos los supuestos acusados de la conspiración septembrina y en su reemplazó nombró al general Urdaneta como juez único que revisara todos los casos faltantes y las condenas que no fueron satisfechas para Bolívar, afirmando que "no quería absoluciones"​

 Urdaneta actúo sumariamente con el apoyo de Tomás Barriga​ y se limitó a firmar condenas sin juicio alguno, se presentaron solo audiencias en casos excepcionales.​ Sin embargo Santander era un personaje muy influyente en la sociedad y para el 10 de noviembre de 1828 por recomendación del Consejo de ministros, siete días después de la condena de Urdaneta se conmutó la pena de muerte por la de destierro de por vida.

 El día 5 de septiembre de 1830 Urdaneta se proclamó dictador afirmando que lo hacía en nombre de Bolívar hasta que este regresara al cargo como gobernante, encargándose de la presidencia al derrocar a Joaquín Mosquera, convirtiéndose en dictador.​

 Famosa es la frase que, en una carta íntima, le transmitió Bolívar desde Barranquilla en 1830, poco antes de su muerte: "El no habernos compuesto con Santander nos ha perdido a todos". Muerto Bolívar, Urdaneta propuso se convocase al pueblo para decidir sobre el Gobierno. El 28 de abril de 1831 se celebró en Apulo "El Convenio de Juntas de Apulo"  con el vicepresidente Domingo Caycedo, bajo el cual Urdaneta cedería el mando hasta el 30 de abril de 1831.​ Allí mismo pidió Urdaneta pasaporte. Escaparía al asesinato milagrosamente y se trasladó a Santa Marta. También se le acredita la frase de valor y de fiel a la causa Bolivariana cuando en una carta dice que si no entregan a Bolívar prendería en fuego a Colombia por los cuarto costados.

Presidencia (1830-1831)

  El 5 de septiembre de 1830 Urdaneta se proclamó dictador, afirmando que lo hacía en nombre de Bolívar, hasta que èste regresara al cargo como gobernante, encargándose de la presidencia al derrocar al titular Joaquín Mosquera.​ Famosa es la frase que, en una carta íntima, le transmitió Bolívar desde Barranquilla en 1830, poco antes de la muerte del Libertador:

"El no habernos compuesto con Santander nos ha perdido a todos"

Muerto Bolívar, el 17 de diciembre de 1830, Urdaneta propuso que se convocara al pueblo para decidir sobre su gobierno.

Postpresidencia

 En abril de 1831, el general Juan Nepomuceno Moreno, se puso en marcha desde Pore, acompañado por trescientos soldados de caballería y cuatrocientos de infantería, para forzar la salida del país del General Urdaneta, tras la Batalla de Cerinza y con esta acción y respetando los acuerdos de Apulo, se garantizó el regreso del General Santander, el cual se encontraba exiliado en Europa.

  Al salir desterrado de Colombia en 1831, el general Páez le cerraría las puertas a Urdaneta en Venezuela ya que había sido uno de los más fieles seguidores de Simón Bolívar, y por lo tanto adversario de la ideología de Páez. En 1832, después de haber perdido su fortuna en el exilio, se le permitiría vivir en la provincia de Coro. Allí tuvo la satisfacción de que se le eligiese representante al Congreso. Fue ministro en el gabinete del presidente Carlos Soublette. Cumpliría comisión en Angostura a la muerte de Tomás de Heres.

Enfermedad y muerte

 Su última actuación como político la realizó en 1845, cuando fue nombrado ministro plenipotenciario y enviado extraordinario de Venezuela ante el gobierno de España para entregar las ratificaciones del Tratado de Reconocimiento, de Paz y Amistad, celebrado en Madrid el 30 de marzo de ese año y aprobado por las cámaras del Congreso de Venezuela.

  Durante el viaje cayó enfermo y se sometió a un examen médico durante una escala en Londres. Los médicos recomendaron una intervención quirúrgica urgente que Urdaneta aplazó para terminar su misión, pero a su llegada a París se agravó, y después de varios días en cama falleció el 23 de agosto de 1845, a los 56 años.

Sus restos fueron llevados a Maracaibo, donde reposan actualmente en un mausoleo en su honor.


               !HONOR, A QUIEN HONOR MERECE!


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