CARLOS ANDRÉS PÉREZ "CAP"

                                                   CARLOS ANDRÉS PÉREZ

 

   Carlos Andrés Pérez Rodríguez  también conocido como CAP por las siglas de su nombre, nació en Rubio, Táchira, el 27 de octubre de 1922- fallece en Miami, Florida, el 25 de diciembre del año 2010.

  Fue, un político venezolano, perteneciente al partido Acción Democrática (AD), que ejerció el cargo de Presidente de la República en dos períodos (1974-1979 y 1989-1993).

 Carlos Andrés Pérez Rodríguez nació el 27 de octubre de 1922 en Vega de la Pipa, jurisdicción de Rubio, capital del actual Municipio Junín del Estado Táchira, en el seno de una familia dedicada al cultivo y comercio de café. 

 Su padre, Antonio Pérez Lemus, fue un hacendado y comerciante de ascendencia asturiana nacido en Chinácota, Norte de Santander, Colombia, pero radicado en Venezuela desde fines del siglo xix. Su madre, Julia Rodríguez era una venezolana nacida en Rubio, hija de un prominente hacendado local y nieta de refugiados de la Guerra Federal provenientes de Barinas. Fue el penúltimo de los trece hijos del matrimonio. Sus hermanos son: Nicolasa, Ana Julia, Ángela, Antonio Rafael, Germán I, Germán II, Jorge Enrique, Hugo, Francisco, Luis Roberto, Miguel Ángel y Armando.

 Siempre mostró sus inclinaciones por la política, al actuar como presidente del Centro de Estudiantes. Se casó en 1948 con su prima Blanca Rodríguez teniendo de ese matrimonio seis hijos: Sonia, Thais, Martha, Carlos Manuel, María de los Ángeles y María Carolina. Aunque Pérez se separó de su esposa en 1998 y se radicó en Miami con su compañera sentimental, Cecilia Matos, el matrimonio Pérez Rodríguez continuó como la única unión legal del exmandatario hasta su muerte el 25 de diciembre de 2010.​

 (I) primer mandato es conocido como la etapa de la «Venezuela Saudita» debido al flujo de petrodólares que ingresaron por la exportación del petróleo venezolano como consecuencia del embargo árabe de crudo.

 Tomando en cuenta la alta producción petrolera​ y la inflación acumulada del dólar estadounidense,​ la bonanza petrolera de este período podría ser la segunda mayor que Venezuela registró en su historia,​ después de la recibida por el militar Hugo Chávez.​ En el año 1977, el PIB per cápita de Venezuela tuvo su máximo histórico, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y del Banco Central de Venezuela (BCV), registrados por la Academia Nacional de Ciencias Económicas.​ Desde entonces, el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita no ha vuelto a crecer de forma estable por un largo período de tiempo (más de 10 años).​

2do segundo mandato se inició con una economía endeudada con más de 6.500 millones de dólares en cartas de crédito a vencerse en julio de 1989 lo que obligó a tomar medidas económicas estrictas a los pocos días de su ascenso que provocó la protesta conocida como el Caracazo, estuvo marcado por privatizaciones de empresas públicas y escándalos de corrupción que culminarían con su destitución como presidente, ante la declaración de procedencia de antejuicio de mérito por parte de la Corte Suprema de Justicia de Venezuela acusado de malversación de fondos públicos y fraude a la nación.​ 

  Al ser separado de sus funciones por el Congreso Nacional el 21 de mayo de 1993,​  se convirtió en el único presidente en ejercicio en la historia de Venezuela en ser destituido por una acción judicial.​ Los 250 millones de bolívares provenían de la partida secreta del ministerio, cuyo uso es discrecional según la legislación venezolana (unos 4,54 millones de dólares al T.C. de 55 bolívares por dólar entre 1991 y 1992).​ Los gastos destinados a defensa y seguridad del Estado son de carácter confidencial y secreto, por lo cual la divulgación de cualquier información relativa a los mismos conlleva un delito sancionado por el Código Penal. El carácter secreto de los gastos no permitía comprobar la veracidad de los hechos.​

 En 1998 resultó elegido como senador por su estado natal ante el Congreso Nacional, disuelto posteriormente por la Asamblea Nacional Constituyente que redactó la Constitución venezolana de 1999. Sus últimos años los viviría autoexiliado en República Dominicana y en los Estados Unidos.

 La relación sentimental de Carlos Andrés Pérez con Cecilia Matos comenzó hacia fines de la década de los sesenta, cuando Matos era secretaria de la fracción parlamentaria de Acción Democrática en el Congreso.  Pérez reconoció como suyas a las hijas de su relación con Matos, María Francia y Cecilia Victoria Pérez Matos.[cita requeridVida política

Inicios

  En 1938, se incorpora a las filas del Partido Democrático Nacional, que luego daría origen al partido Acción Democrática (AD) en 1941. Conocido —desde entonces— generalmente por sus iniciales CAP.​

  Inició estudios de Derecho en la Universidad Central de Venezuela, pero los interrumpió por los cambios políticos que se produjeron en el país como consecuencia de los hechos ocurridos el 18 de octubre de 1945, fecha en que se dio el golpe de estado contra el presidente Isaías Medina Angarita. Este evento lo llevó a desempeñar importantes cargos políticos, entre ellos el de secretario privado del presidente de la Junta de Gobierno, Rómulo Betancourt, y secretario del Consejo de Ministros.

 En 1946, fue elegido diputado a la Asamblea Legislativa del estado Táchira, y en 1947, diputado al Congreso Nacional por la misma entidad federal. En 1948 durante el derrocamiento del escritor y representante de su partido, el presidente Rómulo Gallegos, fue detenido al participar en los esfuerzos por instalar en Maracay un gobierno de emergencia que supliera, conforme a la Constitución, al presidente depuesto por el golpe de estado del 24 de noviembre.​​

 A raíz de los sucesos del 23 de enero de 1958 que pusieron fin a la dictadura, retornó a Venezuela dedicándose de inmediato a la consolidación del incipiente sistema democrático y a la reorganización de AD en el estado Táchira. En diciembre de 1958, es electo diputado por el estado Táchira para el período 1959-1964.​ El 2 de febrero de 1960, es designado por el presidente Rómulo Betancourt, como el primer director general del http://Ministerio de Relaciones Interiores (1960).

Ministro de Relaciones Interiores

  Durante los cinco años del gobierno del presidente Raúl Leoni (1964-1969) volvió al Congreso Nacional como jefe de la fracción parlamentaria de Acción Democrática.​ En 1968 figura en dicha organización como secretario nacional y miembro del Comité Ejecutivo Nacional, posición en la cual permaneció durante el quinquenio presidido por Rafael Caldera (1969-1974).

Candidatura presidencial

   Acción Democrática acogió el escenario de la Convención Nacional para la elección de su candidato. En el marco de este evento, realizado en el Teatro California, el 19 de agosto de 1972, Carlos Andrés Pérez derrota a Reinaldo Leandro Mora por 290 votos a 111.​ 

  Se desarrolló una polémica campaña electoral, «el hombre que camina», usando por primera vez en la historia de Venezuela los mejores talentos de mercadotecnia y publicidad de la época (Grupo Gallup y Chelique Sarabia, entre otros) para vender un mensaje político.​ La campaña convenció y fue un éxito, obteniendo el triunfó con 2.142.427 votos, el 48,7 % de los votos contra los del candidato de COPEI, Lorenzo Fernández, que obtuvo el 36,7 %. Asumió el poder el 12 de marzo de 1974 recibiendo la investidura presidencial por parte de Rafael Caldera. (parte I)

Fin de primera parte...
















Primera presidencia (1974-1979)[editar]

En su primer año de gobierno desarrolló dos iniciativas relacionadas con el ámbito cultural: la Biblioteca Ayacucho (calificada colección de las obras maestras de las letras latinoamericanas) y el Programa de Becas Gran Mariscal de Ayacucho, para la capacitación de millares de estudiantes venezolanos en los centros universitarios más prestigiosos del mundo. Ese mismo año decreta la creación de nueve parques nacionales, para garantizar la protección de los ecosistemas y fauna endémica. El presupuesto nacional de 1974, aprobado por Bs. 14.585.000.000 debió ser modificado e incrementado a Bs. 42.519.000.000 debido al crecimiento de precio del petróleo.33​ El 31 de mayo de 1974 el Congreso Nacional aprueba una Ley Especial para que le permitía «dictar medidas extraordinarias en materia económica y financiera». En 1975 nacionaliza la industria del hierro y al siguiente año, la industria del petróleo, creando la empresa Petróleos de Venezuela, S.A.(PDVSA) con el propósito de proporcionar al Estado una herramienta para la administración de los recursos petroleros. Al fin de su mandato pudo afirmar la absoluta normalidad registrada en el orden militar durante todo el ejercicio de su quinquenio. Por su desvelo insistente en la protección a la naturaleza y en pro de la recuperación ecológica, recibió en 1975 el reconocimiento mundial del Premio Earth Care otorgado por primera vez a un jefe de Estado de América Latina. En 1976 se convirtió en el vicepresidente de la Internacional Socialista.​

                                          Política exterior

  En política exterior, Pérez -como hizo su predecesor Rafael Caldera- rompe parcialmente con la «Doctrina Betancourt» y restableció relaciones con Cuba en diciembre de 1974; se opuso a la dictadura de Anastasio Somoza Debayle (Nicaragua) y apoyó al «hombre fuerte» de Panamá, Omar Torrijos, en sus negociaciones con Estados Unidos para la entrega del Canal de Panamá.

Mantuvo buenas relaciones con el resto de gobiernos de Hispanoamérica y Europa, especialmente con España y con Nicolae Ceauşescu,[cita requerida] además de Oriente Próximo, República Popular China y la URSS.

  Rechazó enérgicamente al gobierno militar de Chile, rompiendo relaciones diplomáticas a nivel de embajada con Santiago y recibiendo en Venezuela a miles de exiliados chilenos e incluso enviando un avión a Washington para recoger los restos del ex-canciller Orlando Letelier, asesinado por agentes de la DINA.

  Mantuvo buenas y cordiales relaciones con Estados Unidos, colocando a Venezuela como uno de los principales proveedores de petróleo a esa nación.[cita requerida]

Economía

Pérez mantuvo la política económica intervencionista que se había aplicado en Venezuela desde 1936. Durante los dos primeros años de su gobierno intentó aplicar una política de Pleno Empleo y otorgó por medio de la llamada Ley contra despidos injustificados de 1974, un poder inmenso a la representación sindical. Esto dio como resultado un gran crecimiento de liquidez circulante e impactó el consumo hasta 1977.​ Hasta el año 1979, la economía nacional tuvo un alto flujo de dinero, pero ya era necesaria una devaluación de la moneda. Debido a la Revolución Islámica en Irán, esto se postergó hasta el año 1983. Como la tasa de cambio del bolívar frente al dólar no había sido ajustada, se vivía una situación irreal y el bolívar estaba sobrevaluado.​ El investigador Aguirre comenta:​

A comienzos de 1979 la inquietud aumentó, acentuándose la salida de capitales. Sin embargo, la caída del Shah de Irán en enero de ese año y la ulterior radicalización del régimen del Ayatollah Khomeini generó la segunda crisis energética debido a la reducción abrupta de la producción petrolera de ese país.
Pedro Palma

La bonanza petrolera

Como consecuencia del gran aumento de los precios del petróleo a mediados de los años setenta, los ingresos del sector público nacional se elevaron súbitamente. Gracias a la legislación venezolana vigente para la época, las compañías petroleras aumentaron la venta de dólares al Banco Central de Venezuela y así obtuvieron los bolívares que necesitaban para cancelar los impuestos al Fisco, dados los altos ingresos percibidos en los mercados internacionales.​ El gobierno de Carlos Andrés Pérez, en promedio, tuvo un índice de miseria promedio de 20 %.

Indicadores económicos

Durante este gobierno, el PIB per cápita de la economía creció en promedio 0,27% anual,​ a pesar del aumento del PIB.​ El crecimiento poblacional en este período podría ser la razón.[cita requerida] Por su parte, la tasa de desempleo promedio fue 5,88 %, siendo muy semejante a la del primer gobierno del presidente Caldera, mientras que el promedio de la inflación anual llegó a alcanzar 8,2 %. En relación a este último indicador, se debe mencionar que es a partir de este gobierno cuando la economía venezolana comienza a experimentar una inestabilidad en el comportamiento de los precios que se extiende hasta el presente. Además, el índice de miseria creció cinco puntos con respecto al período democrático anterior de Rafael Caldera y se mantuvo en 14,08 puntos en promedio. Esto sugiere que las condiciones de vida del venezolano empeoraron, aunque para el final del período el índice de miseria había bajado a 11,67.​

Rentismo petrolero

Según los economistas Ricardo Haussmann y Francisco Rodríguez, en este período comenzó a bajar el PIB per cápita no petrolero del venezolano. Desde 1978 hasta el año 2001, el PIB real no petróleo cayó 20% en Venezuela. El factor de productividad tuvo una caída sostenida desde 1978, motivado por causas que van desde la disminución de la inversión en infraestructura pública, la creciente rigurosidad de las regulaciones del mercado laboral y el colapso de la intermediación financiera. En este período, se llegó al pico histórico del PIB real no petrolero.​

Se ha explicado este fenómeno con diversas teorías económicas, entre ellas la enfermedad holandesa. En las primeras décadas, la renta recibida de la exportación petrolera sustentó el crecimiento de los otros sectores de la economía nacional, pero llegado un punto dicha tendencia comenzó a revertirse. Venezuela comenzó a depender más de la producción petrolera, que ya tenía varios años siendo el principal rubro de su economía.​ Para que el sistema cambiario venezolano fuera viable y no se generara incertidumbre, era necesario mantener un nivel óptimo de reservas internacionales, incluso en los períodos de caída de las exportaciones. De esta forma, los empresarios estarían convencidos de que no se produciría escasez. Sin embargo, Pedro Palma comenta:​

Una de las condiciones básicas para que se pueda mantener un tipo de cambio fijo en una economía como la venezolana, caracterizada por una baja diversificación de sus exportaciones y altamente vulnerable a las violentas fluctuaciones de los precios petroleros, es contar con unos niveles de reservas internacionales de tal dimensión que convenzan a los agentes económicos de que, incluso en los períodos de caída de exportaciones, está garantizada la plena satisfacción de la demanda de divisas. Obviamente, esa condición no ha estado presente en nuestra economía desde que comenzó la volatilidad de los precios en los mercados internacionales de hidrocarburos. Todo lo anterior, combinado con los desequilibrios en materia fiscal producto de las políticas ampliamente expansivas que se implantaron esos años, rompieron aquella situación de estabilidad, continuidad y predictibilidad que caracterizó a gran parte del período anterior a 1974. En otras palabras, desaparecieron los balances fundamentales de la economía, dando paso a la inestabilidad, a los cambios abruptos y a la alta exposición a fluctuaciones violentas en variables de vital importancia. Esto, obviamente contribuyó a hacer insostenible e inviable el esquema de tipos de cambio fijo.
Pedro Palma

Política laboral

El 4 de junio de 1974, se publica en la Gaceta Oficial Nro. 30415 el Decreto Ley Nro. 122, donde es fijado por primera vez en la historia de Venezuela el término salario mínimo nacional. Indica en el artículo 1° que "se fija el salario mínimo nacional en 15 bolívares por jornada diaria de trabajo". Para esa época eran 450 bolívares mensuales, a la tasa de cambio de ese año de Bs. 4,30 por dólar, lo cual nos da unos 104,65 dólares como el primer salario mínimo en Venezuela.

Síndrome de la abundancia de recursos

A pesar de los altos ingresos petroleros percibidos en esta década, el aumento del ingreso per cápita que se había registrado sostenidamente desde la década de los veinte se detuvo en los setenta. La economía venezolana experimentó un proceso de estancamiento en los últimos años de esta década. Los economistas Ricardo Haussmann y Francisco Rodríguez sugieren dos causas que explican esta situación: el síndrome de la abundancia (Easterly) y la desigualdad (Becker). La abundancia de recursos que el Estado recibió gracias a su renta petrolera y la falta de libertades económicas generaron el estancamiento que se ve en esa década.

Salida de capitales

En este período, salieron importantes capitales de Venezuela, especialmente en los últimos años. La situación fiscal expansiva de Venezuela y la posibilidad de una devaluación de la moneda no generaron confianza en los empresarios. Por suerte, la revolución en Irán permitió que los ingresos petroleros nuevamente aumentaran y no hubo la necesidad de aplicar los ajustes necesarios. El presidente Pérez había declarado en 1977 que era necesario aplicar ajustes macroeconómicos, pero las medidas no fueron tomadas porque la situación se postergó y un nuevo aumento de los precios petroleros permitió seguir el ritmo de la economía nacional.35

Fin de su primer gobierno y nueva presidencia[editar]

Debido a que la constitución impedía la reelección inmediata (tendría que esperar cinco años después de terminar su período presidencial), Pérez mantenía una popularidad hasta el final de su período presidencial, pero la debilidad del candidato oficialista Luis Piñerúa Ordaz y el estancamiento de la economía a partir de 1977 hicieron que su partido, Acción Democrática, resultara derrotado en las elecciones de diciembre de 1978, lo que dio paso en la presidencia de Venezuela a Luis Herrera Campíns del partido social-cristiano COPEI, quien lo sucedió en el cargo.[cita requerida]

Al terminar su primer mandato Pérez fue acusado de corrupción en el Congreso de la República por el Caso Sierra Nevada, donde por el margen de un voto (el del diputado José Vicente Rangel quien luego fuera Ministro de Relaciones Exteriores, Ministro de la Defensa y Vicepresidente de Hugo Chávez en su primera presidencia),41​ quedó absuelto de ser condenado políticamente por tal hecho.

En la AD (Acción Democrática) recuperó el poder en las elecciones de diciembre de 1983 apoyando al doctor Jaime Lusinchi para la presidencia de la República. En 1988 y en contra del criterio de Lusinchi, tras unas elecciones primarias en las cuales derrotó a Octavio Lepage (posteriormente su sucesor temporal como presidente del país en 1993 por su condición de presidente del congreso), el 11 de octubre de 1988 fue escogido de nuevo por su partido como candidato a la presidencia.[cita requerida]

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