MARCO ANTONIO LACAVALERIE


MARCO ANTONIO LACAVALERIE


Marco Antonio de Lacavalerie, mejor conocido por su apodo "Musiú" nació en la ciudad de Caracas, República de Venezuela, el 30 de enero de 1923, y muere en Caracas, 23 de noviembre de 1995, fue un destacado narrador deportivo y presentador de televisión venezolana

Caraqueño de Maripérez, Hijo de Marco Antonio Lacavalerie y doña Cecilia Moreau, de origen francés ambos, El Musiú, remoquete con el cual se le conoció, hizo historia como locutor, narrador y comentarista deportivo.  En ello, fue determinante su carácter jovial y simpatía personal, unidos a su innata chispa criolla, que lo convertían en todo un maestro de la narración deportiva, con sus chuscas salidas que mantenían risueños a los fanáticos de la pelota, quienes escogían seguir cada encuentro peloteril por la emisora o televisora donde narrara el Musiú. 

Marco Antonio Lacavalerie tuvo una esmerada educación en costosas y prestigiosas instituciones educativas caraqueñas. Egresó como bachiller en el Colegio San Ignacio de Loyola. A los 16 años de edad se fue a Chile a estudiar en la Universidad Nacional, la carrera de Ingeniería Eléctrica, derrotero que no era el suyo.  La radio le llamaba desde hacía tiempo.

Sus inicios se remontan a la narración deportiva, específicamente en el béisbol. El Musiú tuvo una gran trayectoria ante los micrófonos que trascendió las fronteras venezolanas. 

En Chile trabajó en Radio Cervantes CB 134 (representante de esa estación en el 1.er. Congreso Interamericano de la Radiodifusión), Radio Prat CB97. Comenzó en el programa "Gran Colombia" de Radio Cervantes en Santiago de Chile, donde estudiaba ingeniería; al tiempo que arrancaba sus primeros pasos en la narración deportiva. 

Regresa a Venezuela en 1941, y presenta el examen de locución y comienza a trabajar en Radio Caracas. Su primer programa fue "Desayuno Musical", a las 7:45 de la mañana, luego hizo otro con el número de teléfono de la emisora: el 85936. Después vendría "Tijeretazos del Dial", donde la gente llamaba para hacer sus peticiones. En 1955  llegó su gran oportunidad, cuando le tocó sustituir a Pancho Pepe Cróquer en la Cabalgata Deportiva Gillette, donde se hicieron las primeras transmisiones del béisbol de grandes ligas.
     Por aquellos años también animó los programas A gozar muchachos y Fiesta Fabulosa, ambos con la orquesta Billo´s Caracas Boys.  

Años más tarde sería el animador del que está considerado el programa musical más famoso de la radio venezolana "A gozar muchachos", y también de "Fiesta fabulosa", ambos con la orquesta Billos Caracas Boys.

En Venezuela laboró para Radio Caracas Televisión con 16 años de servicio y Venevisión 24 años de servicio. También, trabajó en Radio Continente, Ondas Populares, Radio Tiempo y Radio Rumbos.

El Musiú fue miembro del selecto grupo de la Cabalgata Deportiva Gillette por 26 años, transmitiendo por 149 emisoras en la red más completa de habla hispana desde Estados Unidos. 

Fue un narrador con un estilo único, chispeante y ocurrente en sus transmisiones. Sus célebres frases “Vengan pa’que lo vean”, “Epa mi pueblo”, “Ese no va pa’l baile”, y otras más que le daban un sabor muy especial a sus alegres narraciones. Luego, incursionó como presentador de televisión, primero en el canal Radio Caracas Televisión y más adelante en Venevisión, donde condujo el programa de concursos El Batazo de la Suerte, en el cual los participantes, haciéndole swing a una pelota con un bate adherido en un mesón, se llevaban regalos si lograban dar al blanco.

Cabe destacar que este programa se mantuvo en el aire durante 24 años. Ya en sus últimas temporadas se transmitió por Venezolana de Televisión. También animó un programa de concursos para aficionados llamado Musiú busca estrellas, el cual se hacía en algunas plazas y espacios públicos de Caracas.

También incursionó en varios comerciales de televisión, entre ellos el más famoso fue el de los productos de limpieza Tapa Amarilla. El Musiú fue una figura emblemática. Venezolano de pura cepa, con una voz inimitable, perfecta dicción, humor extraordinario, amén de una generosidad y humanidad inigualable. Al Musiú Lacavalerie se le conoció también por su generosidad: pagó los estudios universitarios de muchos jóvenes, promovió diversas obras sociales y patrocinó varios dispensarios médicos populares en barrios, como el 23 de Enero, por ejemplo.   Se retiró en 1993, dejando como herencia a Venezuela y a la fanaticada, sus glorias en la narración deportiva y comercial; y sus tres hijos varones, locutores y narradores deportivos como él: Musiuíto Lacavalerie, Rafael Antonio “Papaleco” y Marco Vinicio.(orinocopadrerio.blogspot.com) wikipedia.com.

-Vente tú, Tommmm

¡Mi pueblo!

En la segunda etapa de su carrera, cuando ya desistió seguir viajando al exterior, fue el narrador oficial del circuito de los Tiburones de La Guaira, equipo con el cual permaneció durante el resto de su vida y hasta su deceso. Dejó de existir el 23 de noviembre de 1995, víctima del cáncer de hígado que le aquejaba.

Frases famosas del musiú:
Mi pueblo
¡Vengan pa'que lo vean!
¡Ése, ése no va pa'l baile!
¿Para mi cumpleaños? ¡Será para mi "cumplesiglo"!
Se luce cuando hay visita.
Distancia y categoría.
Quedó mas partido, que galleta de soda, en bolsillo de borracho
Más falso que escalera de anime.
Swing y faaaaalla.


               ¡HONOR, A QUIEN HONOR MERECE!

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