JOSÉ FÉLIX BLANCO- PRESBÍTERO.

RETRATO POR:FRANCISCO MADURO
           JOSÉ FÉLIX BLANCO

Presbítero, general de división, prócer de la independencia venezolana e historiador nació en la ciudad de Caracas, 1782 y muere el año 1872.

Era hijo de María Belén Jerez de Aristiguieta y Blanco, una de las nueve hermanas Aristiguieta, llamadas las «Nueve Musas». El apellido lo adoptó de su padrino José Domingo Blanco.


Estudió en el Seminario de Caracas, y finalizado los estudios de filosofía y teología en 1805, le fue negado el grado universitario por su condición de hijo natural; todas sus solicitudes fueron rechazadas, incluso la real cédula de Carlos IV, que le concedió la gracia del título.



Recibió las órdenes sacerdotales en 1809, incorporándose a la lucha republicana un año después. Junto al marqués del Toro participó como capellán del ejército en la expedición de Coro (1810). En 1812 acompañó al general Francisco de Miranda en el sitio y toma de Valencia. Intervino en diversas batallas, tales como los Colorados, San Carlos, los Morros de Valencia, Bárbula, Puerto Cabello, Las Trincheras, Vigirima, Araure y Barquisimeto.


Tras la pérdida de la Primera República, acompañó al Libertador en la campaña del Magdalena en Colombia. En 1817 participó como reorganizador y administrador del las misiones del Caroní en Guayana. Elegido diputado al Congreso de Colombia, fue uno de los firmantes de la Constitución de 1821. La actividad militar lo mantuvo alejado del ejercicio sacerdotal, pero se afilió a la masonería.

Combatió la llamada Revolución de las Reformas en 1835. Participó activamente en la lucha política como candidato a vicepresidente en 1844 y presidente de la República en 1846.

Perdida la Segunda República (diciembre de 1814), formó parte del núcleo republicano que se retiró hacia la Nueva Granada. En dicha república, vio acción en la campaña de Magdalena junto al Libertador en 1815 y en la campaña de resistencia contra Pablo Morillo en 1816 a las órdenes del general José Antonio Páez, interviniendo además en las acciones de Achaguas y El Yagual. 

En 1817, se encontraba en Guayana donde prestó sus servicios como administrador, al reorganizar las misiones del Caroní. En este lugar estará a las órdenes del general Manuel Piar y poco después colabora en operaciones logísticas llevadas a cabo por el almirante Luis Brión. 

Tiempo después, formó parte de los firmantes de la Constitución de Cúcuta en 1821. En 1826, durante el desarrollo del movimiento separatista de La Cosiata (se buscaba separar a Venezuela de la Gran Colombia, integrada además por Ecuador y Colombia), colabora con el Libertador en la preparación de tropas para reforzar el Zulia y los Andes, en donde mandaba la provincia de Trujillo.

Como consecuencia de su desvinculación del ejercicio sacerdotal, debido a su participación en la lucha de Independencia, decidió solicitar ante la Santa Sede su secularización, la cual le fue concedida por el papa Gregorio XVI mediante un Breve del 5 de marzo de 1833, con la expresa prohibición de contraer matrimonio.

Años después combatió como comandante de armas de la provincia de Maracaibo, contra las fuerzas de la Revolución de las Reformas en 1835. En 1837, siendo Secretario de Guerra y Marina, publicó en Caracas en el periódico La Bandera Nacional una relación sobre las campañas de la Independencia en las que había participado. En 1847 es secretario de Hacienda y Relaciones Exteriores. 

Tras apartarse de la vida pública, intentó en varias oportunidades (1848, 1850, 1852, y 1855) su reactivación como sacerdote, lo cual no le fue concedido por la Santa Sede

A partir de 1855, se dedicó a recopilar documentos relativos a la historia de Venezuela, tomando como partida la colección que 30 años antes habían publicado Cristóbal Mendoza y Francisco Javier Yánez. En términos generales, la colección formada por José Félix Blanco, con la ayuda de su amigo Ramón Azpurúa, incluía tanto documentos sobre Venezuela como del resto de América, desde la época precolombina hasta 1830.

En 1862, durante el desarrollo de la Guerra Federal, Blanco fue nombrado consejero de Estado. En 1863, por intercesión del arzobispo de Caracas, Silvestre Guevara y Lira, quien había viajado a Roma con motivo del Concordato, el papa Pío IX le concedió a Blanco su tan ansiada rehabilitación sacerdotal.

A partir de este momento se dedicó a su ministerio religioso y a proseguir la compilación de los documentos históricos que, ya muerto él, fueron publicados por disposición del presidente Antonio Guzmán Blanco entre 1875 y 1877 en 14 volúmenes, bajo el título Documentos para la historia pública del Libertador con José Félix Blanco y Ramón Azpurúa como coautores. 

Los restos mortales de José Félix Blanco reposan en el Panteón Nacional desde el 03 de julio de 1896. fuentes:wikipedia.org/venezuelatuya.com.
Ilustración realizada por Francisco Maduro.




























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