LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA R.A.E

                                         
                                            LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA  

 

  La Real Academia Española (RAE) es una institución cultural, que tiene como finalidad básica fijar la norma que regula el uso correcto de la lengua española armonizando su esencial unidad con la diversidad de su realización. 

   Para ello la Real Academia Española (con sede en Madrid) y sus Academias asociadas de América y Filipinas desarrollan una política lingüística que implica la participación de todas ellas en las obras fundamentales que sustentan y expresan la unidad de la lengua, como el Diccionario, la Gramática y la Ortografía, y en cuantas acciones, productos y recursos contribuyen al mismo fin.







En conjunto, todas conforman la llamada Asociación de Academias de la lengua española. Este es el organismo responsable de elaborar las reglas normativas del español, plasmadas en el diccionario, la gramática y la ortografía, que garanticen un estándar lingüístico común. La Academia ha sobrevivido a los embates de la historia, a los más apocalípticos procesos sociales y a diversas corrientes políticas que acabaron con instituciones aparentemente más sólidas. Ha mantenido la tradición y se ha renovado con los nuevos aportes del mundo hispanohablante, de ahí su dicotomía cinética. A partir de estos supuestos, la necesidad de una entidad como esta es constante y a la vez dialéctica.

    Son muy comunes las imprecisiones a la hora de nombrar a la Academia y así se le llama como «Real Academia de la Lengua»


   «Real Academia de la Lengua Española» o «Real Academia Española de la Lengua», pese a que la forma oficial y apropiada es «Real Academia Española», tal como consta en sus propios estatutos, quizá por la existencia de Reales Academias de otras materias, como la de Ciencias.

    La Corporación, RAE fue fundada el 06 de julio de 1713 por un grupo de ilustrados que, aglutinados alrededor de Juan Manuel Fernández Pacheco, marqués de Villena y duque de Escalona, concibieron la idea de crear una academia dedicada a trabajar al servicio del idioma nacional, encaminando su labor hacia la salvaguarda de la lengua literaria, aunque también prestó atención a la lengua usual. En este aspecto, la Corporación se separaba de los preceptos de la Academia Francesa. 

     La Academia Española, se diferenció por sus propósitos de otras academias que habían proliferado en los siglos de oro y que estaban concebidas como meras tertulias literarias de carácter ocasional. Aun así, no fue hasta el 03 de octubre de 1714 cuando, mediante una Real Orden de Fundación, el rey Felipe V autorizó la redacción de sus estatutos y les concedió a sus miembros ciertos privilegios, colocándolos bajo su “amparo y Real Protección”. 

    En el siglo XVIII ya existía la conciencia de que la lengua española había alcanzado un alto grado de perfección. El lema «Limpia, Fija y da Esplendor» y el emblema —que muestra un crisol puesto al fuego— dan fe del propósito de la Academia: afianzar los vocablos de la lengua castellana en su mayor propiedad y elegancia.

  El edifico alberga en la actualidad la institución, situado en la calle Felipe IV, fue construido especialmente para ella por el arquitecto don Miguel Aguado de la Sierra, en unos terrenos del conjunto del Buen Retiro cedidos por la Casa Real. La nueva sede se inauguró el 1 de abril de 1894, con la asistencia de la regente María Cristina de Habsburgo y el rey D. Alfonso XIII.

    Muy pronto vio la Academia reconocida su autoridad en materia lingüística sobreviviendo a los más difíciles avatares históricos; ante todo, porque responde a una necesidad permanente, como es la de regular una lengua de tan amplia extensión como la española; también, porque ha servido a esta necesidad al margen de ideologías políticas; y, sin duda, porque ha ido adaptando su funcionamiento a los tiempos que le ha tocado vivir aunque sin renunciar nunca a lo valioso de la tradición.

    En 1723 se le concedieron a la Academia 60,000 reales anuales para sus publicaciones. Fernando VI le permitió publicar sus obras y las de sus miembros sin censura previa.En 1784, María Isidra de Guzmán y de la Cerda, primera mujer doctora por la Universidad de Alcalá, fue admitida como académica honoraria y, aunque pronunció su discurso de agradecimiento, no volvió a comparecer más. Fue probablemente la primera mujer académica del mundo, y no volvió a haber otra fémina hasta la elección como académicas de número de Carmen Conde en 1978, de Elena Quiroga en 1983 y de Ana María Matute en 1996. 

   La institución ha ido adaptando sus funciones a los tiempos que le ha tocado vivir. Actualmente, y según lo establecido por el artículo primero de sus Estatutos, la Academia «tiene como misión principal velar porque los cambios que experimente la Lengua Española en su constante adaptación a las necesidades de sus hablantes no quiebren la esencial unidad que mantiene en todo el ámbito hispánico».


                     La Asociación de Academias 


   Inicialmente fueron creadas diecinueve academias hispanoamericanas, a las cuales se les agregaron posteriormente la Academia Filipina de la Lengua Española y la Academia Norteamericana de la Lengua Española. Todas estas academias constituyen, junto a la Real Academia Española, la Asociación de Academias de la Lengua Española, fundada en 1951, en el marco del I Congreso de Academias celebrado en México. Dicha Asociación es el órgano de colaboración de todas las academias para lograr la adecuada promoción de una política lingüística pan hispánica. Esta política, plasmada en numerosos proyectos de trabajo conjunto, fue galardonada en el año 2000 con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia, concedido a la Real Academia Española y a la Asociación de Academias de la Lengua Española.

La Asociación de Academias de la Lengua Española está integrada por las veintidós Academias de la Lengua Española que existen en el mundo:

Funciones
                            El artículo primero de los estatutos de la RAE plantea:

«[...] tiene como misión principal velar por que los cambios que experimente la Lengua Española en su constante adaptación a las necesidades de sus hablantes para que:

 NO QUIEBREN LA ESENCIAL UNIDAD QUE MANTIENE EN TODO EL ÁMBITO HISPÁNICO. 

    Debe cuidar igualmente de que esta evolución conserve el genio propio de la lengua, tal como ha ido consolidándose con el correr de los siglos, así como de establecer y difundir los criterios de propiedad y corrección, y de contribuir a su esplendor.

   Para alcanzar dichos fines, estudiará e impulsará los estudios sobre la historia y sobre el presente del español, divulgará los escritos literarios, especialmente clásicos, y no literarios, que juzgue importantes para el conocimiento de tales cuestiones, y procurará mantener vivo el recuerdo de quienes, en España o en América, han cultivado con gloria nuestra lengua. Como miembro de la Asociación de Academias de la Lengua Española, mantendrá especial relación con las Academias Correspondientes y Asociadas.»

    La RAE es considerada frecuentemente como una organización conservadora, pues entre sus metas está la preservación de la lengua española. Sin embargo se caracteriza asimismo por ejercer una influencia progresista, al esforzarse en mantener el lenguaje formal en sintonía con la actualidad. 

   Un ejemplo de esto último ocurrió en 1994 cuando dictaminó que las consonantes ch y ll serían alfabetizadas junto con la C y la I y no como letras independientes, como en el pasado. La RAE sigue un proceso formal para la admisión de nuevas palabras.

                   Organización y funcionamiento

Según sus estatutos la RAE está compuesta por:
  • Académicos de número (46 en total).
  • Académicos correspondientes españoles (hasta un máximo de 60).
  • Académicos honorarios.
  • Académicos correspondientes extranjeros.
  • Académicos de número de las academias americanas (que por derecho son académicos correspondientes).
   Los miembros de la Academia son elegidos de por vida por el resto de los académicos y se les conoce como Inmortales . Los académicos de número son, por orden de ingreso:
   Una Junta de Gobierno rige la Academia y supervisa todos los asuntos relativos a su buena operación, tanto en lo relacionado con su funcionamiento interno como con sus relaciones con los organismos del estado, y las demás Academias.
   Esta junta la preside el director de la Academia y está constituida por el vicedirector, el secretario, el censor, el bibliotecario, el tesorero, el vicesecretario y dos vocales adjuntos. Todos estos cargos son electivos y, a excepción de los vocales, que se eligen cada dos años, pueden ejercerse durante cuatro años, prorrogables sólo una vez

  • En la actualidad existe las siguientes comisiones:
  • La Academia funciona en Pleno y en Comisiones que se reúnen semanalmente. 
  • Las Comisiones tienen la misión de elaborar las propuestas que posteriormente examinará el Pleno para decidir sobre su aprobación. 
  • Además, existe una Comisión encargada de la Conservación de la Casa del Museo de Lope de Vega.
   El Pleno, formado por todos los académicos, se reúne durante el curso académico los jueves por la tarde. Una vez aprobada las actas de la sesión anterior y de debatir cualquier tema general, los asistentes presentan enmiendas y adiciones al Diccionario. Acto seguido se examinan las propuestas formuladas por las diversas Comisiones. Las resoluciones, en el caso de que se produzca disparidad de criterio, se adoptan mediante votación.
Al servicio de los trabajos que la Academia desarrolla en Pleno o en Comisiones, funciona el Instituto de Lexicografía, integrado por filólogos y lexicógrafos que realizan las tareas de apoyo para la elaboración de los diccionarios académicos

                      Principales publicaciones


  • Entre sus principales publicaciones destacan:
  • La edición más reciente es la de 1999, elaborada entre la RAE y las academias correspondientes, por lo cual es considerada una ortografía pan-hispánica. Reemplaza a las Nuevas normas de prosodia y ortografía de 1959. Gramática de la lengua española (1ª edición 1771).
Su revisión más reciente es Esbozo de una nueva gramática de la lengua española (1973), aunque la Academia ha publicado también una gramática de autor, no propiamente institucional: la de Emilio Alarcos (1994). 

  • Entre la RAE y las academias correspondientes se ha redactado la Nueva Gramática (2007).  
  •  Esta Nueva Gramática de la Lengua Española fue aprobada oficialmente en la   clausura del XIII Congreso de las Academias de la Lengua. 
  • Boletín de la Real Academia Española (desde 1914) 
  • Diccionario manual e ilustrado de la lengua española (1ª edición 1927, 4ª edición 1989) 
  • Diccionario histórico de la lengua española (primer volumen 1933, incompleto) 
  • Diccionario escolar de la RAE (1ª edición 1996, 2ª edición 1997) 
  • Diccionario del estudiante, publicado en el 2005. 
  • Diccionario esencial de la lengua española, salido a luz en el 2006, el cual servirá de puente entre la vigésima segunda edición y la vigésima tercera del Diccionario académico.
  • Diccionario pan-hispánico de dudas. Elaborado entre la RAE y las academias correspondientes (1ª edición 2005). 
  • Ortografía española (1741) y 
  • Ortografía de la lengua castellana (1754): con ellas se empezó a regular la norma ortográfica. 
  • El Prontuario de ortografía de la lengua castellana (1844) fijó mediante Real Decreto su enseñanza oficial. La última edición de la Ortografía de la lengua española (1999) se ha elaborado con la colaboración consensuada de todas las academias de América y de Filipinas. WWW.WIKIPEDIA.ORG




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