LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ. PARTE FINAL.


                                 MARGARET  MITCHELL
                                       LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ  (5ta parte)


 ...En su luna de miel Rhett derrocha dinero para que Scarlett pueda disfrutar de los lujos más exagerados que ella nunca había podido soñar, ni siquiera en la etapa anterior a la guerra, cuando era la hija consentida de un rico terrateniente. Mientras disfrutan de la vida de excesos y ostentación de unos multimillonarios, Rhett la introduce en el mundo de sus "amigos" ricos de Nueva Orleans, hombres que como él hicieron  fortuna con negocios sucios y hubieran sido considerados en Atlanta unos "sinvergüenzas". Scarlett descubre nuevas facetas de la personalidad de Rhett, disfrutando mientras él la mima y consiente como a una niña.
     Scarlett siente lo más parecido a la felicidad plena que ha conocido en su vida; pero hay sombras que enturbian esa dicha. Scarlett no ha podido olvidar a Ashley, y desearía que fuera él y no Rhett el que le proporcione toda esa felicidad. Rhett se da cuenta de ello y a pesar de su paciencia los celos provocan al menos una pelea entre ellos durante la luna de miel.
     Luego están las recurrentes pesadillas de Scarlett que la atormentan recordando los sufrimientos de su etapa de pobreza al final de la guerra y donde termina buscando "algo" misterioso en la niebla que no puede hallar o alcanzar. Al regresar del viaje de novios, Rhett y Scarlett se instalan en un hotel de Atlanta mientras Rhett ordena construir la que será la mansión más grande y lujosa de la ciudad, tal y como le prometió a Scarlett. La antigua alta sociedad de Atlanta, arruinada por la guerra, aumenta su desprecio y su odio hacia Rhett y Scarlett por su ostentación y por sus relaciones cada vez más fuertes con los nuevos ricos de la ciudad, los políticos corruptos y los hombres de negocios que están asociados con ellos, que son los invitados de todas las suntuosas fiestas que da Scarlett en su mansión.
   Especialmente odiosa es la amistad de Rhett y Scarlett con el Gobernador Bullock. Sólo Melanie consigue a duras penas que las viejas amistades no rechacen por completo a Scarlett. Mientras tanto surgen algunas peleas amargas entre Rhett y Scarlett, todavía pocas pero que son mal presagio de lo que vendrá.  Un día Scarlett descubre que está embarazada, lo que le produce un fuerte disgusto, ya que no quería tener más hijos, e incluso piensa en interrumpir el embarazo, pero Rhett reacciona furioso y aterrorizado por la idea de que Scarlett pueda morir al intentar abortar con los peligrosos métodos de la época. Scarlett, asustada al conocer el peligro que encierra lo que pretendía e impresionada por la reacción de Rhett, se olvida de la idea.
    Scarlett da a luz una preciosa niña, que ella y Rhett hacen bautizar con los nombres de Eugenia Victoria. Pero muy pronto Eugenia Victoria Butler recibirá un sobrenombre o apodo que se convertirá en la forma en que la llamará toda la gente. Debido a una feliz observación de Melanie, que comparaba los ojos de la niña con la "bonita bandera azul", Rhett le puso el apodo de Bonnie Blue (que significa en idioma inglés "Bonita Azul", el principio de la expresión "bonnie blue flag", o "bonita bandera azul"). Así que Rhett decide llamar cariñosamente a su hija Bonnie Blue Butler.
    Toda la gente de la ciudad se queda asombrada cuando ven a Rhett convertido en el más tierno, cariñoso y orgulloso de los padres con su hija Bonnie. La niña se convierte en una verdadera obsesión para Rhett, que no se cansa de cuidarla y mimarla, preocupándose de cada detalle de su crianza. Rhett también es un excelente padre para los dos hijos que Scarlett tiene de sus matrimonios anteriores (Wade y Ella), pero Bonnie es su debilidad y gracias a ella derrocha amor paternal. Sin embargo, aquello molesta a Scarlett que ve la conducta de Rhett ridícula y poco varonil; además, las peleas entre los dos son cada vez más frecuentes y fuertes.
    Al poco de nacer Bonnie, Scarlett se encuentra con Ashley en el aserradero después de algún tiempo sin verlo, y en ese encuentro Ashley pierde el control y da a entender que está celoso de Rhett. Esto vuelve a dar vanas esperanzas a Scarlett y por ello, y por su deseo de no tener más hijos, habla con Rhett y le pide que no vuelvan a mantener relaciones sexuales y duerman en habitaciones separadas, llevando un matrimonio sólo de apariencias. Rhett reacciona con ironía y aparente indiferencia, haciéndole creer que no le importa porque ya se ha cansado de ella y diciéndole que piensa buscar el sexo en otras mujeres, para indignación de Scarlett. Casi de inmediato Scarlett se arrepiente de su decisión.
     Un año después Rhett se da cuenta de las negativas consecuencias que tendría para el futuro de Bonnie y de sus hermanos (los hijos de Scarlett) el aislamiento social al que están sometidos por culpa de la mala reputación de Scarlett y de él mismo. Por eso decide cambiar de vida y hacer todo lo                     necesario, incluso humillarse, para que la vieja sociedad de Atlanta lo acepten a él y a su hija. Rhett deja de ocultar que había servido en la artillería del Ejército Confederado durante ocho meses al final de la guerra, y por el contrario se asegura de que la gente lo sepa (como el que no quiere la cosa).
    Comienza a hacer generosos donativos a las asociaciones de ex confederados, se aleja del Gobernador Bullock y de los yanquis y se afilia al Partido Demócrata (al que pertenecían en ese entonces todos los blancos sureños ex confederados). Todo ello y su sincero y evidente cariño de padre orgulloso de su hija, hace que los antiguos aristócratas de Atlanta cambien de opinión y terminan por aceptarlo, aunque sigan despreciando a su esposa, ya que Scarlett sigue siendo amiga de los yanquis y de los políticos republicanos.
    Melanie organiza una fiesta sorpresa para el cumpleaños de Ashley, y el día señalado le pide a Scarlett que lo distraiga en el almacén de madera mientras ella termina los preparativos de la celebración. Entonces Scarlett y Ashley tienen una emotiva conversación sobre los viejos tiempos, una charla entre amigos más que una conversación entre personas que se sienten atraídas sexualmente (para sorpresa de Scarlett que descubre que Ashley ya no le producía la emoción excitante del pasado). Lamentablemente para ellos la charla termina con una escena que se presta a ser malinterpretada, justo cuando India (la hermana de Ashley), Archie (el matón que fue guardaespaldas de Scarlett y que la odiaba) y otra señora amiga de Melanie entran en el despacho de Ashley. Pronto la "comprometedora" escena será conocida por todo el mundo, mientras Scarlett espera asustada la reacción de Rhett.
    Rhett llega a casa y la obliga por la fuerza a ir con él a la fiesta de cumpleaños de Ashley, a pesar de los ruegos de Scarlett para que no la someta a esa humillación y a esa vergüenza. Pero para su sorpresa, Melanie se muestra más cariñosa y protectora con ella que nunca, lo que la salva del deseo de humillarla que sentían los invitados a la fiesta (la vieja aristocracia de la ciudad). Salvada de las murmuraciones por Melanie, al terminar la fiesta Rhett la envía de vuelta a casa mientras él desaparece, pero en la madrugada Scarlett lo descubre borracho en la planta baja de la mansión, sin saber cuándo había vuelto a casa.
    Entonces sucede una de las escenas más importantes de la novela. Rhett y Scarlett tienen una tensa discusión, en la que ella lucha por ocultar el terror que siente, el miedo más grande que ha sentido en su vida al descubrir a un Rhett desconocido, grosero y dominando a duras penas su violencia. En la discusión muchas verdades salen de los labios de Rhett, que hieren y sorprenden a Scarlett. Finalmente Scarlett intenta huir de él, pero Rhett la atrapa y la lleva con violencia al dormitorio de ella donde la "viola". Aunque al principio Scarlett se resiste, termina cediendo y se entrega con placer al  deseo sexual que le produce la agresiva conducta de Rhett en aquella noche salvaje.
    Al despertar al día siguiente, Scarlett encuentra que Rhett se ha marchado pero eso no le impide sentirse muy feliz. Está alegre porque Rhett ha confesado que la ama y por haber vivido el sexo más placentero de su vida. Y por ello desea verlo pronto, con la ansiedad de una mujer enamorada. Pero Rhett no vuelve a casa en varios días y cuando lo hace se muestra hiriente y cínico con ella, diciendo que había estado con Belle en su burdel, por lo que Scarlett reacciona furiosa y vuelven a pelearse. Rhett le comunica que se va de viaje a Charleston y Nueva Orleans, y que se lleva a Bonnie. Scarlett se opone a que se lleve a la niña pero no puede evitarlo ante la rabiosa reacción de Rhett.
     El día de la partida de Rhett, Scarlett va a ver a Melanie dispuesta a revelar todo; pero el amor incondicional y la fe ciega en su inocencia que le manifestó Melanie la hacen callar todo. En las semanas siguientes las viejas familias aristócratas de Atlanta se dividen en dos bandos, con uno de ellos encabezado por Melanie que defiende la inocencia de Scarlett y Ashley; y el otro encabezado por India, la hermana de Ashley, que ataca a Scarlett y quiere aislarla socialmente. Melanie se pelea con India y le prohíbe que pise la casa, sellando la guerra entre las dos a causa de Scarlett.
   Cuando se supo que Scarlett estaba embarazada, la gente que apoyaba a India empieza a rumorear que el hijo debía ser de Ashley y no de Rhett, ya que toda la ciudad sabía desde hace tiempo que Scarlett y Rhett no comparten el dormitorio ni hacen vida marital (e ignoran que Rhett la había tomado a la fuerza antes de marcharse de la ciudad). Por su parte Scarlett siente por primera vez en su vida alegría al saber que está embarazada, ya que se siente muy sola sin Rhett y Bonnie, y ante la falta de comunicación y afecto que hay entre ella y sus otros hijos, en el fondo porque es fruto de su noche salvaje con Rhett.
    Mientras tanto Rhett no le envía ni una sola carta o telegrama, y la única noticia que tiene Scarlett de él es por terceras personas. Al cabo de tres meses Rhett vuelve a casa y Scarlett está contenta por ello, aunque lo disimula. Pronto su alegría se desvanece cuando al hablarle por primera vez después de tantos meses, Rhett se muestra frío y odioso con ella. Scarlett reacciona indignada y sin poder contenerse le suelta la noticia del embarazo de una forma que ella no hubiera querido; Rhett se sorprende, pero ante la furia agresiva de su mujer termina por ofenderla preguntándole con maldad si el hijo es de Ashley. Scarlett está fuera de sí por la rabia y grita que no desea tener el bebé, por ser hijo de un canalla como él. Al final de la violenta discusión Scarlett intenta agredir a Rhett y cuando éste esquiva los golpes de su mujer, ella pierde el equilibrio accidentalmente y rueda por las escaleras de la mansión y se da un fuerte golpe.
    Como resultado Scarlett sufre un aborto y pierde al hijo; es más, se encuentra al borde de la muerte durante varios días. Mientras tanto Rhett está destrozado y permanece en la habitación que está al lado del dormitorio donde su mujer lucha entre la vida y la muerte. Todo el tiempo fumando y bebiendo y sin comer ni dormir casi, Rhett desesperado aguarda las novedades que le lleva Melanie (la cual ayuda al médico a cuidar a Scarlett).
El día que Scarlett parece haber superado el peligro, Rhett se derrumba y llora abrazado a Melanie, con la cabeza hundida en su regazo. Borracho y loco de dolor, se culpa de la desgracia de Scarlett y de "haberla matado". Melanie lo consuela dulcemente y calma su desesperación. Un mes más tarde Scarlett se va en tren a "Tara" para terminar de recuperarse en el campo y Rhett aprovecha su ausencia para tramar un plan para que ella le venda su participación en los aserraderos a Ashley, y así no tengan que verse a menudo. Rhett obtiene la ayuda reticente de Melanie (a la que convence alegando el futuro del hijo de ella y Ashley); así que Rhett envía el dinero de forma anónima a Ashley y Melanie debe convencerlo para que lo destine a comprar los negocios de madera.
    Al regresar de "Tara" Scarlett descubre a Rhett cambiado; se comporta amablemente con ella y la relación entre los dos es cortés. Pero al mismo tiempo Scarlett nota que a pesar de su amable cortesía, Rhett es indiferente con ella. Y la forma como Rhett la manipuló para que le vendiera los aserraderos a Ashley la disgusta; además de que la deprime mucho por significar su alejamiento definitivo de Ashley. Scarlett sufre por haber dejado de importarle a Rhett y siente celos de su propia hija, ya que Rhett sólo tiene ojos para la pequeña Bonnie. Por amor a su hija, Rhett sigue cortejando a la antigua aristocracia de Atlanta, contribuyendo con mucho dinero y trabajo duro al triunfo del Partido Demócrata de los ex confederados en las elecciones para Gobernador de Georgia.
   En octubre de 1871 el Gobernador Bullock renuncia acosado por las denuncias de corrupción y la crisis política, aunque el Gobernador temporal también era republicano. Pero, en las elecciones celebradas en diciembre de 1871 finalmente gana el candidato del Partido Demócrata, un ex coronel confederado. Toda Georgia celebra la victoria como la "liberación" y el final de la Reconstrucción (ocupación yanqui) en Georgia. Y Rhett se convierte en uno de los personajes más populares de Atlanta por su contribución a la liberación del Estado, en tanto que Scarlett sigue siendo rechazada y todos sus amigos corruptos huyen de Georgia. Pero el futuro de Bonnie parece asegurado por la respetabilidad y prestigio de su padre.
   La niña es la única alegría que queda en la vida de Rhett y Scarlett porque, aunque Scarlett siente celos de que sea el único amor de Rhett, eso no impide que sea su hija favorita si bien le preocupa que sea tan malcriada, rebelde y caprichosa. De todas maneras, con sus cuatro años de edad la niña es la razón de vivir de sus padres. Pero el destino quiere que Bonnie fallezca de un trágico accidente mientras trata de saltar una valla con su caballo; exactamente igual como murió el padre de Scarlett.
    Rhett y Scarlett quedan destrozados por el dolor; ella culpa de la muerte de Bonnie al propio Rhett, mientras que él parece haber perdido la razón. Luego de una violenta discusión en la que Scarlett lo llama "asesino", Rhett toma el cuerpo de la niña y lo conserva en su propio dormitorio, negándose a que sea colocado en un ataúd, y tiene muchas lámparas encendidas para que la niña (que en vida temía a la oscuridad) no se asuste. Rhett se encierra con su hija y sólo sale para ir a emborracharse al burdel de Belle, para volver luego al dormitorio con su pequeña. Cuando Scarlett, al cabo de tres días, logra hablar con Rhett y le dice que el entierro de la niña va a ser al día siguiente, él amenaza con matarla sí intenta enterrar a su hija.
   Pero Scarlett no se asusta y se enzarzan en una amarga discusión de la que ambos salen dispuestos a cumplir sus amenazas. Mamita trata de hablar con Rhett, pero es inútil, por lo que la vieja ama de llaves y niñera va a hablar con Melanie para pedirle ayuda. Melanie se encierra con Rhett y con sus dulces palabras logra convencerlo para que permita el entierro de Bonnie.
   El tiempo pasa luego del entierro, y Scarlett se arrepiente de haber acusado a Rhett de provocar la muerte de Bonnie; ella quisiera buscar el consuelo en los brazos de él y llorar junto a Rhett por la muerte de su hija.e Rhett y estaría dispuesta a humillarse y pedirle perdón p Ella se siente sola y además siente un profundo miedo, el temor inexplicable de perder "algo", de que otra desgracia se venga sobre ella. Por eso necesita del amor dor sus palabras. Pero Rhett se ha hundido en el alcohol para olvidar el dolor por la pérdida de su hija y además la mantiene a distancia con una mirada inexpresiva; a su pesar, Rhett se comporta como un extraño con ella. Para mayor pena de Scarlett, su fiel Mamita se marcha a "Tara" y sólo le queda el consuelo de Melanie…………………………..
   Ante la conducta irracional y autodestructiva de Rhett, Scarlett consulta un día con el viejo doctor Meade para saber si su marido ha perdido la razón; el médico le dice que no, pero que bebiendo tanto alcohol se va a terminar matando. Y como la causa del problema de Rhett es el dolor por su hija, el médico le aconseja a Scarlett que le dé pronto a Rhett otro hijo o hija. Pero desgraciadamente no puede ser; Scarlett con alegría le daría no uno, sino varios hijos a Rhett, si con ello pudiera hacer desaparecer el dolor de él y el suyo propio, y además llenar sus vidas con la dicha de otros niños. Pero Rhett no parece interesado en hacerla suya. Ella ya no tiene la puerta de su dormitorio cerrada con llave como en el pasado, sino por el contrario, la mantiene tentadoramente abierta.
   La soledad de Scarlett es aún mayor porque echa de menos a sus viejas amistades de la antigua aristocracia, con las que comparte recuerdos y lazos emocionales, pero la ignoran y desprecian, y guardan toda su compasión para Rhett (aunque éste, alcoholizado y sin el incentivo de su hija, se muestra rudo y grosero con la gente).
   Estando un día de viaje a la ciudad de Marietta (a treinta kilómetros de Atlanta) con sus hijos Wade y Ella, Scarlett recibe un telegrama urgente de Rhett. Deja a los niños en el hotel con su sirvienta Prissy y regresa de inmediato en tren a Atlanta, pues en el telegrama Rhett le avisaba de que Melanie estaba enferma y le pedía que volviera inmediatamente. Al llegar a la estación del ferrocarril en Atlanta, Rhett la está esperando y entonces sus temores se confirman. Mientras se dirigen a casa de Melanie en un coche tirado por caballos con muy mal tiempo (oscuro y lluvioso), Rhett le dice que Melanie se está muriendo y que ello se debe a que ha tenido un aborto espontáneo, ante la sorpresa y el horror de Scarlett que no sabía que estaba embarazada. Rhett la deja en casa de Melanie y se marcha, puesto que no quiere estar presente cuando muera la mujer a la que aprecia y respeta tanto.
   En el dormitorio de Melanie, Scarlett tiene una última y dramática conversación con ella. Agonizando Melanie le hace prometer a Scarlett que cuidará de Beau (el hijo de Melanie y Ashley) y del propio Ashley. También le pide que sea buena con Rhett. Scarlett es atormentada por el dolor y los remordimientos, ya que no se perdona por haber tratado de quitarle a Melanie su marido, y además descubre lo mucho que quiere a Melanie, su única y verdadera amiga.
    Mientras Melanie se queda con la tía Pitty, su cuñada India y el doctor Meade, Scarlett va a ver a Ashley y sostiene con él una decisiva conversación a solas. En esa conversación Scarlett descubre al fin la verdad: que Ashley ama a Melanie más que nada en su vida y que siempre ha sido así, y que por eso nunca la ha amado a ella. A pesar de su dolor por Melanie, Scarlett reacciona indignada porque Ashley nunca fue sincero y no le dijo que sólo sentía deseo sexual por ella, dejándola tener esperanzas vanas. Ante el dolor que está matando a Ashley, ella lo consuela con fría bondad. Luego Melanie muere y Ashley corre a su lado, dejando sola a Scarlett.
   Entonces comprende Scarlett que jamás ha amado a Ashley, sino a lo que él representaba: el recuerdo por una niñez en el seno de una familia rica, colmada de bienes materiales y despreocupaciones. Que él sólo era un capricho para ella, y que si lo hubiera tenido habría perdido el interés por él como había pasado con todos sus caprichos. Y con amargura entiende que tendrá que soportarlo el resto de su vida por la promesa que hizo a Melanie de velar por él, aunque si no fuera por la promesa no volvería a verlo jamás.
    Abrumada, Scarlett se va de la casa de Melanie a la suya caminando. Al salir a la calle se ve envuelta por la oscura y espesa niebla que cubre toda la ciudad aquella noche. Scarlett tiene la extraña y angustiosa sensación de que ya ha vivido esa situación, y entonces se da cuenta de que está viviendo la terrible escena que ha sufrido en sus recurrentes pesadillas. Presa del pánico, Scarlett echa a correr por las calles buscando desesperada en la niebla un "refugio", sin saber qué es ese refugio. Al detener su loca carrera, Scarlett ve a lo lejos su casa, y su mente febril se sosiega al darse cuenta de que aquel era el refugio que buscaba, su hogar... ¡con Rhett! Como una gran revelación, Scarlett descubre por fin la verdad de su vida: que Rhett la ama y es su refugio contra la adversidad, y que ella le ama, que él es el único hombre que ella ha amado realmente en su vida.
   Scarlett se arrepiente de la forma en que se ha comportado con Rhett y piensa que si le dice la verdad y le confiesa su amor, Rhett la comprenderá como siempre la ha comprendido. Sintiéndose fuerte y feliz, llena de alegría, Scarlett echa a correr para decirle a Rhett su nueva revelación, para decirle que por fin se ha dado cuenta de que a quien ama es a él, y no a Ashley. Pero ya es tarde.
     Al llegar a la mansión Scarlett encuentra a Rhett solo en el comedor y tiene que frenar sus ganas de correr hacia él y decirle todo a la vista de su forma de mirarla y de la estampa de un "César de cobre, cansado y decadente, y gastado por el prolongado uso" (en palabras de la novela). La imagen que proyectaba Rhett era la de la ruina de una gran figura, un hombre vencido y sin ilusión. Las primeras palabras de Rhett son para preguntar por Melanie y confirmar si ha muerto como supone, para desesperación de Scarlett, que no quiere revivir el tormento por la muerte de su amiga. Entonces los dos comienzan a hablar de Melanie, y Scarlett comprueba que la pena de Rhett por ella es tan grande como el suyo, ya que él la apreciaba como amiga y también por lo que representaba (el "viejo Sur" encarnado en sus grandes damas que desaparecía con ellas).
   Pero el hablar sobre Melanie le da pie a Rhett para decirle a Scarlett, con palabras hirientes, que ahora ella puede tener a Ashley con la bendición de la difunta Melanie (torciendo algo el significado de las últimas palabras de ésta a Scarlett en las que le pedía velar por Ashley); y le dice que ahora puede divorciarse de él para casarse con Ashley. Scarlett grita que no y le dice que está equivocado. Es el inicio de la conversación decisiva entre ellos, el clímax de la novela.
    Scarlett lucha por convencer a Rhett de que lo ama y de que en el fondo siempre lo ha hecho, y de que ya no siente nada por Ashley, si alguna vez lo sintió, pero Rhett se muestra indiferente. Incluso cuando Scarlett desprecia a Ashley con palabras despectivas, Rhett lo defiende condescendiente. Le dice que su confesión de amor llega muy tarde, que hasta el amor más infinito puede disiparse y que el suyo se ha disipado contra la obstinación de ella por Ashley. Ante la insistencia de ella, Rhett se desahoga y por fin le confiesa a Scarlett todo el amor que ha sentido por ella durante años, pero al mismo tiempo le recuerda, cómo ella, una y otra vez le demostró con sus hechos que no lo quería.
Le cuenta cómo depositó su amor y esperanzas en Bonnie, y cómo pensaba que la niña era como Scarlett antes de que la guerra la hubiera marcado. Pero al morir Bonnie, se llevó todo con ella. Ante el recuerdo de su hija, Scarlett siente compasión por él y le dice que pueden tener más hijos, pero Rhett se niega. Le recuerda que con decir "lo siento" no puede borrar todos los errores y heridas de años pasados. Rhett habla de su relación como un pasado lejano, con mucho cansancio (en un momento de la discusión Rhett le pregunta la edad a Scarlett y ella dice que tiene 28 años, lo que revela que han pasado doce años desde el comienzo de la acción de la novela, ya que entonces ella tenía 16 años, además de que eso sitúa los hechos del clímax de la novela en 1873). El, le dice que sólo siente por ella compasión y un extraño sentimiento de benevolencia.
    Rhett le comunica a Scarlett que piensa marcharse y dejarla para desesperación de ella, que si ella no quiere divorcio o separación por miedo a las murmuraciones, él volverá frecuentemente para evitarlas, pero a Scarlett no le importan los rumores sino él. Ella le pide que la lleve con él, pero Rhett se niega decidido. Rhett habla como un hombre en los últimos años de su vida, que sólo busca un poco de paz. Dice que quizás vaya a Inglaterra y a París, y tal vez a Charleston a reconciliarse con su familia.
    Está cansado de la vida que ha llevado y ahora busca el sereno encanto de una existencia respetable. Llena de dolor Scarlett ve que él está decidido y que en realidad se va a marchar. Es entonces cuando se produce el momento más estelar de la novela. En un último y desesperado gesto, Scarlett le implora preguntándole: "Si tú te marchas, ¿qué va a ser de mí?", a lo que Rhett le responde (luego de un pequeño discurso) con un suspiro y suave indiferencia: "Querida mía, me importa un bledo" (en la versión cinematográfica se amplió la expresión dejándola como sigue: "Francamente, querida, me importa un bledo"; y se convirtió en una de las frases más célebres de la literatura, el cine y la cultura popular universales).
    Luego Rhett se marcha del comedor y sube las escaleras (presumiblemente a su dormitorio) mientras Scarlett oye sus pasos perderse en el vestíbulo, y sintiendo que la iba a asfixiar el dolor que sentía en la garganta. Scarlett sabe que nada hará cambiar de decisión a Rhett y siente que con su partida morirá la última cosa por la que vale la pena vivir. Luego la mente de Scarlett sufre un embotamiento piadoso, pero ella sabe que al desvanecerse ese embotamiento dará paso a un dolor agudo e insoportable.
Scarlett trata de no pensar y busca algo en su mente a lo que aferrarse, ya que piensa que si no lo hace se volverá loca de dolor. Y entonces el pensamiento de volver a "Tara" se apodera de ella, ya que sólo allí encontrará algo de paz y la fuerza para seguir adelante, la fuerza para luchar por recuperar a Rhett.
    Porque no está dispuesta a perderlo, "...Con el espíritu de su raza, que se niega a reconocer la derrota, aun cuando la mire fijamente a la cara..." en palabras de la novela. Con esa fuerza indomable con la que siempre venció a la adversidad, Scarlett está segura de que logrará subyugar y atraer de nuevo a Rhett. Por eso irá a "Tara" para pensar en cómo recuperarlo. Porque, como dice la legendaria frase final de la novela (pensada por Scarlett), "...Después de todo, mañana será otro día".
De esta manera, la novela tiene un final abierto, dejando a la imaginación y al gusto de los lectores lo que sucederá después entre Rhett y Scarlett.  WWW.WIKIPEDIA.ORG

          ¡HONOR, A QUIEN HONOR MERECE!







Diferencias entre la novela y la película
A pesar de la labor titánica que significaba adaptar al cine una novela de más de mil páginas, el guionista Sidney Howard consiguió que el guion de la película de "Lo Que El Viento Se Llevó" fuera extremadamente fiel a la novela original, por lo que las diferencias entre la novela y la película son relativamente pequeñas y no alteran la esencia de la obra de Margaret Mitchell. Aun así, como es lógico, estas diferencias cambian algunos elementos de la historia original.
En la película se eliminaron algunos personajes secundarios que no tenían una participación decisiva en la novela, aunque podían figurar de manera más o menos destacada en algunos pasajes de la misma; un ejemplo sería Will Benteen, el hombre que se convirtió en capataz de "Tara" y mano derecha de Scarlett, y que terminaría casándose con Suellen, una de las hermanas de Scarlett, así como los primeros dos hijos de Scarlett, el de su primer matrimonio con Charles Halminton, Wade Halminton, y la pequeña Ella Kennedy de su segundo matrimonio con Frank Kennedy.
Otros cambios tuvieron que ver con la eliminación de algunas escenas relativamente secundarias de la novela, o con acortar otras, o fusionar unas escenas con otras, causando así un cambio en el orden cronológico de ciertos acontecimientos de la historia. Un caso significativo es el de la muerte del padre de Scarlett, que fue narrada de manera algo distinta en la película como producto de la eliminación de algunas escenas de la novela y la mezcla de otras (abreviadas de paso), lo que significó la supresión de la participación indirecta y accidental de la hermana de Scarlett, Suellen, en la muerte del padre de ambas.
Otras escenas de la novela sufrieron modificaciones leves en la película, como la del final de la historia, en la que, entre otras cosas, fue eliminado el pequeño discurso de Rhett antes de pronunciar su célebre frase final (que como ya fue dicho también fue ligeramente cambiada) y en la que además se puso a Rhett saliendo por la puerta de la calle de la mansión luego de fulminar a Scarlett con su frase, mientras que en la novela se marcha escaleras arriba a su dormitorio, un cambio hecho obviamente para añadir mayor dramatismo a la escena.
También se suprimieron en la película las numerosas referencias que hay en la novela a la situación política de Georgia luego de la guerra y en particular a la amistad de los protagonistas con el gobernador republicano Rufus Bullock.
Pero sin duda la diferencia más importante entre la película y la novela tiene que ver con el hecho de que en la película se eliminaron los personajes de los dos hijos mayores de Scarlett, Wade Hampton Hamilton y Ella Lorena Kennedy, por lo que en el film Scarlett sólo tiene una hija, Bonnie Blue, la hija de Rhett. La razón para que en la película Scarlett no tenga descendencia de sus dos primeros maridos es materia de especulación; lo más probable es que fuera para simplificar la trama y además para que la hija en común de Rhett y Scarlett, la linda y malograda Bonnie, concentrara toda la atención.
Aspectos polémicos de la obra: el tema racial y la violación marital.
La novela no está exenta de polémicas que han suscitado las críticas de algunos y la defensa de otros; la controversia gira alrededor del tratamiento del tema racial y la esclavitud en la novela, así como de la violación dentro del matrimonio.
El tema racial en la novela
Sobre el primer aspecto se señala el hecho de que la novela habla de la sociedad esclavista sureña anterior a la Guerra de Secesión en un tono nostálgico y como si fuera una sociedad casi idílica; una sociedad de nobles damas y gallardos caballeros apegados al honor y a la lealtad a principios superiores. La relación entre amos y esclavos es presentada de una forma idealizada, al menos en lo que se refiere a la familia de Scarlett con sus esclavos. En la novela no aparecen referencias a los excesos brutales que se cometían con los esclavos en los tiempos que retrata, ni tampoco se pinta una imagen crítica o negativa de la esclavitud como institución. La relación entre la familia de Scarlett y sus esclavos es presentada de una forma tan humana y positiva que se asemeja más a una buena relación laboral entre patronos y empleados libres.
Además la novela presenta al bando vencedor de la Guerra de Secesión, los "yanquis", casi como los villanos de la obra, siendo los que lucharon para abolir la esclavitud y preservar la Unión. La novela refleja el punto de vista de los blancos sureños que perdieron la guerra y tuvieron que soportar en contra de su voluntad la abolición de la esclavitud y la libertad de los negros.
Sin embargo, hay que tener en cuenta el contexto histórico y social en que fue escrita la novela para poder juzgarla con objetividad. Margaret Mitchell era una mujer blanca del Sur de Estados Unidos, de uno de los estados que formaron parte de los Estados Confederados de América, y para la época en que escribió su novela, el racismo estaba en pleno apogeo en la sociedad sureña. Eran los tiempos del auge del segundo Ku Klux Klan y cuando la discriminación a los negros escalaba a su punto más alto.
En ese contexto tan radical, Mitchell escribió una obra en la que no expresa en ningún momento odio a los afroamericanos. En la novela no hay cabida a los ataques racistas contra los negros ni a expresiones denigrantes contra ellos especialmente odiosas (aunque sí algunas relativamente suaves que por lo demás serían normales en boca de personajes blancos de la época de la Guerra Civil). Por el contrario, en la novela la inmensa mayoría de los negros son pintados como personas nobles, leales y generosas, en contraposición a muchos blancos que son retratados como ruines y perversos. Y de todos los villanos que aparecen en la obra apenas uno (uno de los delincuentes que atacaron a Scarlett) es negro. Incluso en pasajes de la novela los personajes blancos le deben la vida a actos heroicos o nobles de los personajes negros. No es casualidad que Mamita (la esclava niñera de Scarlett) sea uno de los personajes más populares de la obra.
Incluso en un pasaje de la novela Scarlett se enfurece al escuchar indignada cómo unas mujeres yanquis casadas con oficiales del Ejército de la Unión se burlan en su cara del anciano ex esclavo de la tía política de Scarlett, a quien ella aprecia mucho. Para Scarlett es una prueba de la hipocresía de los yanquis que lucharon para terminar con la esclavitud de los negros, pero, no obstante, los tratan con más desprecio y crueldad que los sureños, demostrando que en el fondo son más racistas que los blancos del Sur. Ante las lágrimas derramadas por el dolido anciano negro, Scarlett lo defiende diciendo "que es como de la familia".
Es cierto, sin embargo, que en pasajes de la obra parece darse como cierto la creencia de los sureños de tiempos de la Guerra Civil de que los negros eran incapaces de ser libres, ya que eran torpes e ineptos por naturaleza. Por eso la relación entre blancos y negros es concebida como una relación idealmente paternalista, donde los primeros deben cuidar y dirigir a los segundos, que a su vez deben servir a los blancos como retribución. Por ello se retrata la emancipación de los esclavos como un desastre que perjudicó a todo el mundo, pero sobre todo a los propios negros que se vieron perdidos y abandonados a su suerte sin estar preparados para ser libres. Aunque es justo reconocer que más allá de las opiniones de los sureños, ciertamente la liberación de los esclavos hizo que en un primer momento muchos de ellos sufrieran bastante por la improvisación con la que se tomó la medida.
Además no hay que olvidar que en un pasaje de la novela se retrata a los miembros del primer Ku Klux Klan casi como unos justicieros enfrentados a la opresión de la ocupación militar yanqui y el bandolerismo de los negros y blancos marginales alentado por la misma ocupación.
Pero es conveniente volver a recordar el contexto que rodeaba a Margaret Mitchell. La autora creció escuchando los relatos de sus mayores, todos ellos blancos sureños que habían vivido los horrores de la guerra y la Reconstrucción. Por lo tanto la visión de la escritora estaba poderosamente influenciada y determinada por la versión de los vencidos en la Guerra Civil, la versión de quienes habían luchado contra el Norte para preservar la esclavitud y que habían vivido la amarga derrota como una catástrofe que destruyó todo su mundo y arruinó sus vidas para siempre. De acuerdo a esa versión, el Sur anterior a la Guerra Civil era una sociedad feliz que había sido destruida por la agresión del Norte; una sociedad donde los crímenes contra los esclavos eran exageraciones de los enemigos del Sur, de los yanquis.
El hecho de que, a pesar de esas influencias de su niñez y adolescencia y del clima de racismo radical que se respiraba en la opinión pública sureña de su época, Mitchell escribiera una obra en la que los negros no salen malparados e incluso se les retrata como seres nobles, generosos y leales, es el mejor argumento de quienes defienden la obra frente a quienes critican el tratamiento que se hace en la misma del delicado tema de la esclavitud y de la situación de los afroamericanos en el Sur estadounidense.
Es por ello que en los años 90 la escritora afroamericana Alice Randall decidió reescribir la novela desde el punto de vista de los esclavos. En su novela, "The Wind Done Gone", la protagonista es Cynara, la medio hermana de Escarlata, hija de Gerald O'Hara y de Mammy. La obra estuvo marcada por la polémica, y los herederos de Mitchell trataron de bloquear su publicación, aunque sin éxito.
Para sus defensores, los aspectos puntuales que evocan ciertos prejuicios raciales son comprensibles para los tiempos en que fue escrita la obra y el lugar donde fue escrita. Para ellos las críticas de los detractores tendrían sentido si el libro hubiera sido escrito en esta época, pero para sus tiempos la novela es increíblemente moderada y generosa con los afroamericanos proviniendo de una autora blanca sureña.
Aunque hasta los protagonistas de la novela, los cínicos Rhett y Scarlett, lamentan la pérdida de los aspectos más brillantes y positivos de la sociedad sureña previa a la guerra, también es verdad que Rhett y Scarlett no ahorran críticas al insensato dogmatismo de sus paisanos, su apego a unos ideales obsoletos, su falta de pragmatismo y de capacidad para adaptarse a los nuevos tiempos, y su terca obcecación que llevó a destruir su mundo en una guerra absurda sin esperanzas de victoria. Sin embargo, ni Scarlett ni Rhett formulan críticas a la esclavitud.
La violación marital en la novela
Si bien la cuestión racial genera controversia, hay un tema que promueve incluso más polémica; y tiene que ver con el célebre pasaje de la novela en que un Rhett borracho y despechado se lleva por la fuerza a Scarlett al dormitorio y la viola.
El pasaje, que sería considerado políticamente incorrecto en la actualidad, afortunadamente, es una violación que debemos dejar de romantizar.
Conviene recordar el contexto del pasaje y sus circunstancias: Rhett y Scarlett ya están casados y tienen una hija, pero hace tiempo que no sostienen relaciones sexuales por decisión de Scarlett, que no ha olvidado a Ashley. Scarlett ha quedado expuesta a los chismes de la sociedad de Atlanta por culpa de una comprometedora escena con Ashley, que ha dado pie a que se piense que ella ha sido infiel a Rhett. Por su parte Rhett sabe que no es cierto, pero sí sabe que ella sigue enamorada de Ashley, por lo que, estando ebrio, toda su rabia acumulada explota en una violenta discusión con Scarlett. Es entonces cuando pierde la cabeza y en un arrebato la hace suya a la fuerza; aunque la verdad es que Scarlett, que al principio se resiste, se deja llevar por la excitación sexual que le produce la pasión animal de Rhett y termina entregándose sumisa.
La entrega gozosa de Scarlett y su radiante felicidad al día siguiente por el placer disfrutado en la noche salvaje son los argumentos para justificar la escena. Eso y la sutil, elegante y romántica forma en que está escrita. Además de que es la única ocasión en la novela en que Rhett cae en la tentación de desquitarse por la fuerza de los desprecios de Scarlett.
No obstante, es comprensible la inquietud de algunos críticos con el pasaje, pero de nuevo es necesario recordar que el contexto de la época era distinto al actual. Asimismo hay que tener en cuenta que la autora era una mujer liberada y moderna para su tiempo y que ella misma había sido víctima de violencia doméstica en uno de sus matrimonios que terminó en divorcio, por lo que no hay intención de hacer apología a la violencia machista en su obra. Como queda demostrado además con el hecho de que el personaje de Scarlett es el de una mujer adelantada a su tiempo, que se rebela ante los convencionalismos sociales para asumir roles reservados a los hombres para escándalo de la sociedad georgiana.


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