Thomas Mann****

                                                           Thomas Mann

 Thomas Mann nace en Lübeck, Imperio alemán, el 06 de junio de 1875– Zúrich, Suiza, 12 de agosto de 1955, fue un escritor alemán, uno de los más importantes de su generación.  

 Recordado por el profundo análisis crítico que desarrolló en torno al alma europea y alemana en la primera mitad del siglo XX, para lo que tomó como referencias principales la Biblia y las ideas de Goethe, Freud, Nietzsche y Schopenhauer.

  Sus ensayos e ideas sobre temas políticos, sociales y culturales recibieron una amplia atención. Si bien inicialmente era escéptico respecto de la democracia occidental, se convirtió en un acérrimo defensor de la República de Weimar a principios de la década 1920

 Durante el período nacionalsocialista emigró a Suiza y después a Estados Unidos en 1938, y adquirió la ciudadanía de dicho país en 1944

   Desde 1952 hasta su muerte, residió en Suiza.

 A pesar de que su obra más conocida sea la novela La montaña mágica, Thomas Mann recibió el Premio Nobel de literatura en 1929 «principalmente por su gran novela, Los Buddenbrook, que ha merecido un reconocimiento cada vez más firme como una de las obras clásicas de la literatura contemporánea».

 Mann fue bautizado el 11 de junio en la iglesia de Santa María, templo luterano a cuya reconstrucción contribuyó tras la Segunda Guerra Mundial.​ Como era norma en las clases altas no acudió a la escuela primaria sino que recibió educación privada. En 1882, ingresó en un liceo.  Después pasó en 1889 al Katharineum, un prestigioso instituto de bachillerato en el que, destinado como estaba al comercio, no recibió la educación clásica en humanidades sino el Realgymnasium, una enseñanza en lenguas modernas más adaptada al uso práctico.​

 De sus años en el Katharineum proceden los primeros datos conocidos sobre la vida amorosa del joven Mann. 

 Probablemente en el invierno de 1889, se sintió atraído por su compañero Armin Martens, a quien inmortalizó como Hans Hansen en su novela de 1903 Tonio Kröger.  ​ William, Armin y Thomas asistían por entonces a unas clases de baile y, si hacemos caso a la ficción, en ellas una muchacha, Magdalena Brehmer (Magdalena Vermehren en Tonio Kröger), se enamoró de Thomas, sin que haya indicios de que aquello llevara a ningún tipo de relación entre ambos.

  A los cincuenta y un años de edad, el 13 de octubre de 1891, murió su padre tras dejar en su testamento dispuesta la liquidación de la empresa y, unos meses después, su madre se mudó con los tres hijos pequeños a Múnich.​ En cuanto pudo disponer de ella, la herencia paterna le proporcionó una renta mensual de entre 160 y 180 marcos, cantidad que en la época permitía por sí sola vivir con holgura, hasta que la guerra y la posterior hiperinflación de 1923 hicieron que perdiera todo su valor.​

  La Primera Guerra Mundial (1914-1918)

 estallar la Primera Guerra Mundial Mann adoptó una postura decididamente nacionalista y se sumó al entusiasmo beligerante mayoritario hasta el punto de que en 1917 invirtió en bonos de guerra alemanes, que después perderían todo su valor, los ingresos conseguidos por la venta de su casa de Bad Tölz. Asimismo apoyó el esfuerzo bélico con varios ensayos, entre ellos Reflexiones durante la guerra (1914), Cartas desde el frente (1914), Federico y la gran coalición (1915) y sobre todo Consideraciones de un apolítico (1915-1918).


La República de Weimar (1919-1932)En todo caso, el final de la guerra y su resultado le llevaron a convertirse en un destacado defensor de la República de Weimar: no solo hizo constar su respeto por líderes socialdemócratas como Philipp Scheidemann y sobre todo Friedrich Ebert, a quien conocía y frecuentaba,​ sino que no dudó en firmar manifiestos de apoyo o incluso aceptar cargos, como el de miembro del Consejo Censor Cinematográfico,​ y más tarde de la Academia de las Artes de Prusia, cuya sección de literatura contribuyó a fundar.​ Particularmente importante, y en abierto contraste con muchos intelectuales de tendencias inicialmente conservadoras y nacionalistas como las suyas, fue su temprana oposición frontal al nazismo. En 1921, cuando el movimiento estaba todavía en formación, ya lo calificó de «disparate con esvástica» y, posteriormente, a pesar de que él mismo utilizaba en sus escritos los estereotipos raciales extendidos en la época, definió como una infamia el antisemitismo radical del que hicieron bandera los nazis en su ascenso al poder.​

                                            Posguerra (1946-1951

Terminada la guerra Mann se mostró remiso a volver a Alemania, a pesar de que recibió varias peticiones públicas, entre ellas la de Walter von Molo.​ Estaba bien informado por sus hijos de la situación interna y también Erika insistió en ello, no solo por la situación caótica sino por el riesgo de manipulación política por parte de los aliados.​ Molo solicitaba su presencia y ayuda como intelectual, pero también había graves diferencias entre los exiliados y opositores al nazismo. Bertolt Brecht ya le había reprochado en 1943 su indiferencia ante los opositores demócratas que se habían quedado en Alemania. 

 El 18 de julio de 1955, mientras se encontraba en la localidad holandesa de Noordijk, Mann comenzó a sentir un fuerte dolor en la pierna izquierda, por lo que se decidió su traslado en avión a Zúrich. Aunque se le dijo que se trataba de una simple «flebitis», la causa real había sido una trombosis que, en la mañana del 12 de agosto, desembocó en el desgarro de la aorta abdominal. Murió a las ocho horas de esa misma tarde acompañado de su hija Erika y de su mujer Katia.​

                                            Obra

 Mann fue laureado con el Premio Nobel en 1929 principalmente en reconocimiento a la inmensa popularidad que cosechó tras la publicación de Los Buddenbrook (1901) y La montaña mágica, así como por sus numerosos relatos breves, aunque en el acto de entrega solo se citó expresamente la primera de estas obras.

 Novelas posteriores: Carlota en Weimar (1939), en la cual Mann regresa al mundo retratado por Goethe en Las desventuras del joven Werther (1774). 

 Los diarios personales de Mann, hechos públicos en 1975, revelan su lucha interna contra una homosexualidad siempre latente, la cual halló reflejo en sus libros, muy señaladamente en su conocida obra Muerte en Venecia (Der Tod in Venedig, 1912), en la que el envejecido protagonista se enamora de un muchacho de 14 años llamado Tadzio. Considerado un clásico de la literatura homosexual, Muerte en Venecia ha sido objeto de una película de Visconti y de una ópera de Britten. www.wikipedia.org


!GRAN CLÁSICO!​

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