JOSEPH CHAMBERLAIN

                                              Joseph Chamberlain

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Defensor de la reforma social
en política interior.
Joseph Chamberlain (1836-1914) fue un influyente empresario y político inglés, defensor del imperialismo en política exterior y de la reforma social en política interior.
Padre de Austen Chamberlain (1863–1937) y Neville Chamberlain (1869–1940).
Inició su carrera política en 1873 al ser elegido alcalde de Birmingham- (Birmingham es una ciudad importante de la región de West Midlands en Inglaterra. Posee muchos sitios de interés relacionados con la Revolución Industrial, que muestran la historia de la ciudad en el siglo XVIII como una potencia de la industria.)

 Mientras desempeñaba este cargo, se llevó a cabo la demolición y reconstrucción de los barrios bajos y el ayuntamiento asumió la administración y distribución de la red de gas y agua.
 Chamberlain fue elegido miembro del Parlamento como candidato del Partido Liberal británico en 1876. Cuatro años después se le nombró Ministro de Comercio del segundo gabinete de Gladstone, donde su reciente interés por la política imperialista le llevó a abogar por un estatuto de autonomía parcial para Irlanda. Sin embargo, su proyecto no fue aceptado ni por Gladstone ni por los irlandeses, de modo que Chamberlain dimitió. 

  Más tarde pasó a ser nombrado Ministro de las Colonias en el gabinete conservador del nuevo Primer Ministro, lord Salisbury.
  Chamberlain fue un importante: defensor de reformas sociales en política interior como reformas en la educación o la defensa de la Ley sobre Seguro Laboral de Accidentes de 1897. 

  Sin embargo, acabó destacando principalmente como un gran defensor de los intereses imperiales británicos, especialmente en Sudáfrica, cuya gestión inmediatamente antes de la Segunda Guerra de los Bóer (1899-1902) fue duramente criticada por algunos sectores y alabada por otros. 

  Cuando la guerra terminó, sentó un precedente al visitar personalmente las colonias de Sudáfrica. Las medidas que adoptó posteriormente en materia colonial tenían por objeto estrechar los vínculos económicos del Imperio Británico, pero su programa que proponía poner fin a la tradición de libre comercio, resultó muy impopular. 


 La historia ha sido muy cruel con Chamberlain, de ahí Robert Harris novelista, haya decidido erigirse en “abogado del diablo”, en sus propias palabras.

“El hecho de que haya sido tan denigrado me hizo pensar que alguien debía decir algo en su favor”, ha explicado a 'Times of Israel'. Harris tiene claro que, aun discutibles, los acuerdos de Múnich consiguieron impedir lo que de haberse producido habría sido un desastre para Reino Unido y para Francia, ya que carecían del poder militar suficiente como para enfrentarse con el ejército nazi. Una de las frases pronunciadas por Chamberlain en privado durante dicho período fue: no puedes jugar al póker con un gángster si no tienes cartas en la mano”. En 1914 fue  su fallecimiento, el 02 de julio .fuente: wikipedia.org- 
                    Francia e Inglaterra cedían finalmente ante las exigencias de Adolf Hitler… En el Acuerdo de Múnich, firmado el 30 de septiembre de 1938, Chamberlain y Daladier le entregaban al líder nazi en bandeja de plata los Sudetes checoslovacos, en busca de una paz duradera. La estrategia no duró ni un año.

Por RODRIGO PADILLA
  El Acuerdo de Múnich, que legitimaba la incorporación de los Sudetes al Tercer Reich, se firmó en la madrugada del 29 al 30 de septiembre de 1938. En los diez días siguientes, las tropas nazis ocuparon esta región checa habitada por 3,5 millones de alemanes. Durante las negociaciones, Hungría y Polonia también se llevaron pequeños bocados territoriales.
  Neville Chamberlain bajó del avión en Londres sosteniendo en alto unos papeles que llevaban estampadas las firmas de los principales líderes de la Europa del momento. El primer ministro británico estaba convencido: «Peace for our time» («Es la paz para nuestro tiempo»), dijo en plena pista de aterrizaje. Parecido mensaje dio su homólogo francés Édouard Daladier en París.
  Las democracias occidentales estaban satisfechas, pero el más contento de todos era Adolf Hitler: se había vuelto a salir con la suya. La región checoslovaca de los Sudetes se incorporaba al Reich alemán a cambio de una promesa de paz que no estaba dispuesto a cumplir.
  La zona montañosa de los Sudetes, aunque habitada por población de origen alemán, había sido parte del reino de Bohemia desde la Edad Media, y más tarde del Imperio Austrohúngaro. www.wikipedia.org

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