AMADEO MODIGLIANI

 Le interesó el movimiento modernista
 y el de la secesión
           AMADEO MODIGLIANI

Modigliani nació el 12 de julio de 1884 en Livorno, Italia,  una ciudad situada en la Toscana, Italia. Es la capital de la provincia homónima. Su población en el año 2008 era de 160.991 habitantes. El nombre tradicional en español es Liorna pero hoy en día está en desuso; en una familia judía de pequeños comerciantes. 

Nació en el seno de una familia judía sefardí en Livorno, Italia, una ciudad portuaria que servía como refugio de aquellos perseguidos por su religión y contaba con una amplia comunidad judía. Fue el cuarto hijo de Eugenia Garsin, una francesa nativa de Marsella, descendiente de una familia intelectual y erudita de origen sefardita. Hablaba fluidamente varios idiomas. Sus ancestros fueron expertos en los textos sagrados judíos y fundaron una escuela de estudio del Talmud. El linaje de la familia alcanza al filósofo holandés del siglo XVII, Baruch Spinoza. La familia manejaba una agencia de crédito con sucursales en Marsella, Túnez y Londres, aunque el negocio tenía sus alzas y sus bajas.
Su padre, Flaminio Modigliani, nació en Roma (sus hermanos mayores eran Giuseppe Emanuele, Margherita e Umberto). El padre de Amedeo se dedicaba al préstamo, pero era mal negociante. Prestaba atendiendo más a las necesidades que a las garantías de sus clientes y, muy pronto, debió recurrir él mismo a otros acreedores.
Así como Flaminio Modigliani era benevolente con sus clientes, sus acreedores fueron inflexibles. Eugenia estaba embarazada de Amedeo cuando los oficiales de la justicia se presentaron en su casa. Una vieja ley italiana sirvió para dar un respiro a la familia: todos los objetos que estuvieran sobre la cama de una mujer embarazada eran intocables. Flaminio y Eugenia acumularon en su cama de matrimonio todas las joyas y objetos de algún valor que aún poseían. Esa pequeña fortuna les sirvió para instalarse en una casa más modesta y tratar de comenzar una nueva vida.

De salud precaria hubo de renunciar a una educación convencional y fue entonces cuando empezó a estudiar pintura en su ciudad natal (en la escuela de Bellas Artes, con Guglielmo Micheli), A los 14 años, Amedeo ("Dedo", como lo llamaban en su familia) comenzó a asistir a clases de pintura con Guglielmo Micheli, un discípulo de Fattori, uno de los pintores del movimiento florentino conocido como los macchiaioli, un nombre que eligieron a partir de los ataques de algunos críticos que decían que pintaban con manchas ("macchie"). Poco después de comenzar sus estudios de pintura, Amedeo sufre un ataque de fiebre tifoidea y dos años más tarde una tuberculosis

En 1902, Amedeo se inscribe en la Escuela libre del Desnudo, Scuola libera di Nudo, en Florencia y al año siguiente en el Instituto de las Artes de Venecia, ciudad en la que se mueve por los bajos fondos.y posteriormente en las de Florencia y Venecia.

En 1906 se trasladó a París, donde frecuentó los círculos artísticos y literarios (fue amigo de Utrillo y de Pablo Picasso) y recibió notables influencias de Henri de Toulouse-Lautrec, Pablo Picasso, Georges Braque y Paul Cézanne. Sus primeras pinturas dejan sentir la influencia de los macchiaioli, pero posteriormente le interesó el movimiento modernista y el de la secesión, además del arte primitivo. En 1908 presentó cinco cuadros en el Salón de los Independientes, entre ellos La judía (colección Alexandre, París).
En 1909 conoció al escultor rumano Constantin Brancusi, cuya obra lo impresionó, y se decidió a seguir el camino de la escultura. Las fuentes en las que se inspiró, aparte de Brancusi, fueron las esculturas griegas arcaicas de los kúroi (jóvenes atletas desnudos) y aquellas máscaras africanas en las que los rasgos se alargan con énfasis (en especial, sus Cariátides). En su escultura, Modigliani esculpía la piedra directamente en un intento de preservar en la forma la unidad plástica del bloque. En 1912 expuso un Conjunto decorativo de ocho cabezas de piedra en el Salón de Otoño.
Pronto retornó a la práctica de la pintura, pero su experiencia como escultor tendría consecuencias fundamentales en su estilo, que se plasmarán en la simplificación de la imagen y en el uso del color. Al reducir o, en ocasiones, eliminar el claroscuro, consiguió una solidez en la imagen plana, similar a la escultórica. Aunque fue uno de los maestros del retrato del siglo XX, Modigliani no era un retratista profesional. Tienen sus obras un aire familiar en su elegancia y alargamiento, pero al mismo tiempo reproducen la personalidad del retratado con gran agudeza. Entre sus retratos cabe mencionar los de KislingPaul GuillaumeZborowski y el de una de su amantes, Beatrice Hastings, titulado Madame Pompadour.
En 1917, minada ya su salud por el alcohol y las drogas, comenzó una serie de desnudos femeninos que se encuentran entre sus mejores obras. Ese mismo año comenzó una relación con la pintora Jeanne Hébuterne, con la que tuvo una hija. Fue también un período brillante para su pintura, que se hizo cada vez más refinada de líneas y delicada de color. Modigliani murió tuberculoso en el Hospital de la Caridad de París, el 24 de enero de 1920

La vida disipada que se le imputa se debió más a la miseria y a la insatisfacción de su búsqueda artística que al vicio. El poeta Zborowski decidió ser su marchante y le ayudó cuanto pudo, pero con poco éxito, porque el artista se había sumido ya en un completo abandono físico y moral. Pese a ello, los últimos cinco años de su vida fueron los más productivos.
Desde 1915 hasta 1920, año de su muerte, Modigliani realizó su obra más significativa, constituida mayoritariamente por retratos y desnudos femeninos. Los retratos son a menudo de amigos y personajes conocidos como Max Jacobs (1916) o Jacques Lipchitz y su mujer (1917), pero frecuentemente representan a personajes anónimos como La criadita (1916). 

Sus múltiples desnudos femeninos, como Desnudo rojo con los brazos abiertos (1917, Kunsthaus, Zurich) rebosan una sensualidad lánguida y complacida; la línea que perfila los cuerpos es sutil, melodiosa y elegante; los ojos almendrados de los rostros dotan a las figuras de una melancolía que recuerda a Botticelli.
En ocasiones se le cita como un expresionista, pero es difícil dar ese calificativo a la finesse típica de Modigliani. El artista que más veneraba fue Cézanne, aunque nunca se interesó por representar la naturaleza; sólo pintó tres paisajes y no se conoce ninguna naturaleza muerta suya. La influencia de la vanguardia no sería determinante para la creación de su característico estilo. El canon alargado de sus figuras evidencia el gusto por el manierismo y enlaza sus personajes femeninos con las imágenes de los cuadros de Parmigianino. La estilizada geometrización de las formas denota el impacto que sobre él ejerció el descubrimiento del arte africano, que realizó gracias a su amigo Brancusi.
La influencia del arte primitivo se manifiesta especialmente en sus esculturas. Los numerosos esbozos y dibujos preparatorios de las Cariátides se concretaron en una única escultura que realizó entre 1913 y 1914 y que se conserva en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. 

Su práctica escultórica fue determinante para la configuración de su pintura. Entendía que el único modo de hacer escultura era tallando directamente la piedra y en muchas ocasiones se sintió más escultor que pintor. Las estatuas que han sobrevivido (unas veinticinco) no se ajustan a ninguna de las dos tendencias predominantes en la época (cubismo y futurismo); en ellas se encuentra un alto grado de sentido plástico, una solidez en las formas y una tendencia hacia el ritmo y la esquematización que también son características de su pintura.
La concepción de su pintura, basada en el diseño lineal, la pureza arcaica de su escultura, y su vida romántica y llena de tribulaciones económicas y enfermedad, dieron a Modigliani una personalidad excepcional en el marco de la pintura moderna, aislada de las corrientes de gusto contemporáneo (cubismo, futurismo, dadaísmo, surrealismo) que estaban en desarrollo en el mismo período. En la actualidad Modigliani es considerado uno de los mayores artistas del siglo XX y sus obras se exponen en los principales museos del mundo.
Sus esculturas raramente han cambiado de manos y las pocas pinturas que se encuentran en el mercado, han alcanzado valores excepcionales. En 2010 en la Casa Christie's de París, una de sus esculturas, Tete de Caryatid, fue vendida en la cifra récord de 43 millones de euros. En noviembre de 2015 el millonario chino Liu Yiqian adquiere su pintura Nu Couché (1917) en el remate de la casa Christie's en 170,4 millones de dólares, la segunda mejor pagada en subasta en esa fecha, solo superada por Las mujeres de Argel de Picasso que se había vendido en 179,3 millones de dólares en mayo de 2015.www.wikipedia.org

               !HONOR, A QUIEN HONOR MERECE!

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