ALFREDO BOULTON


ALFREDO BOULTON nació el 16 de Junio, del año 1908, en Caracas, Estados Unidos de Venezuela,y falleció en Caracas el año 1995. Fue historiador, fotógrafo, investigador, crítico de arte, promotor cultural, coleccionista, curador y difusor de las bellas artes en general.

Desde joven, estuvo en contacto con el mundo del arte. Su formación se desarrolló en Suiza, Inglaterra y Francia. Desde 1928 se relacionó con la vanguardia literaria y plástica de su tiempo, mostrando su país a través de la fotografía. Pionero de la fotografía artística en Venezuela. 

Sus imágenes reflejan el paisaje y las particularidades étnicas, geográficas y culturales de Venezuela y América Latina. Su estrecha amistad con el pintor de las luces, Armando Reverón, le permitió reunir un registro fotográfico del artista, su entorno y su obra, que resumió en un libro que se ha convertido en un clásico: "Biografía de Armando Reverón 1886 - 1954".

Recibió el Premio Nacional de Fotografía 1991 y le fueron organizadas múltiples retrospectivas fotográficas.Uno de los más prominentes intelectuales venezolanos del siglo XX, autor de una extensa obra dedicada a la historia y el arte de su país. Se inicia desde 1928, cuando regresa a Venezuela tras cinco años de estudios en Europa, y desde entonces, se destaca como fotógrafo excepcional, captando la imagen del valle caraqueño y de la ciudad que iniciaba su expansión urbanística fuera de los límites coloniales.
Su interés por las artes visuales le llevó a integrarse rápidamente al círculo de artistas más importantes del momento, entre los que destacaban Armando Reverón, Francisco Narváez y Manuel Cabré.


Paralelamente a su actividad fotográfica, se dedica al estudio del arte venezolano, estudio que culminará con la Historia de la Pintura en Venezuela, sin duda el primer intento sistemático por comprender esta producción artística desde los tiempos coloniales hasta los años setenta. Más tarde, completaría su estudio con un ensayo sobre El Arte en la Cerámica Aborigen de Venezuela y con una serie de monografías sobre los más distinguidos artistas del siglo XX. Su obra abarca igualmente, los estudios iconográficos sobre los próceres venezolanos y en particular sobre los retratos de Simón Bolívar, Francisco de Miranda, Antonio José de Sucre y José Antonio Páez.

Alfredo Boulton, nace en Caracas en el seno de una rica familia de comerciantes, y la capital venezolana era todavía un pequeño poblado caribeño. Su fisonomía distaba poco de la modesta urbe colonial que había sido durante más de trescientos años. El año 1908 señala también, con la instalación del régimen dictatorial de Juan Vicente Gómez, el fin de las sucesivas guerras civiles que habían marcado la segunda mitad del siglo XIX y los primeros años del XX.

En 1928, regresa a un país donde una nueva generación sueña de modernidad, a la vez política, oponiéndose al régimen dictatorial, y cultural, formando agrupaciones que pretenden construir las bases de una belleza criolla, auténticamente americana. Como los intelectuales y artistas de su generación, en Venezuela, en Brasil, México y otros países latinoamericanos, Alfredo Boulton busca crear una imagen que diera cuenta de las particularidades étnicas, geográficas y culturales de la América Latina.

La fotografía fue el vehículo a través del cual intentó darle forma a esta necesidad generacional. Siguiendo una tradición familiar heredada de los orígenes franceses de su madre y de su padre, de origen inglés, Alfredo Boulton viaja a Europa donde estudia, entre Suiza e Inglaterra, hasta 1928. Su interés por la fotografía lo lleva a estudiar la obra de los fotógrafos más importantes del momento, entre los cuales destaca Man Ray, quien lo influencia fuertemente en su primer período.Fuentes:fundacionboulton-wikipedia.org. 

Fuente: texto tomado de mcnbiografias.com  ..."La primera exposición individual de Boulton tuvo lugar en 1938, cuando el artista colgó treinta y cinco instantáneas de género y temática variados (retratos, paisajes y desnudos) en el Ateneo de Caracas. A partir del año siguiente, el artista se lanzó a un ambicioso proyecto de captar con su cámara lo más representativo de la geografía venezolana, programa que arrojó, como primero y sazonado fruto, una magnífica colección fotográfica titulada Los Andes (1939), al que siguió una de las obras mayores de Alfredo Boulton: el libro Imágenes del Occidente de Venezuela (Nueva York: Tribuna Printing Co., 1940), con notas de Julián Padrón y textos de Arturo Uslar Pietri.

Erigido, a partir de entonces, en el gran maestro de la iconografía nacional, Boulton supo poner todo su talento fotográfico al servicio de la historia venezolana, con impagables testimonios gráficos de su geografía física y humana, sus restos del pasado colonial, sus figuras egregias, su riqueza arqueológica, etc. Tras la publicación de aquel primer gran libro, incrementó su bibliografía con otras publicaciones tan notables como Los llanos de Páez (París: Drager Frères, 1950) La Margarita (Barcelona [España] Seix Barral, 1952), a los que siguieron varios estudios críticos sobre las diferentes representaciones pictóricas de las figuras egregias de la historia venezolana, como: Simón Bolívar, Francisco Miranda, Antonio José de Sucre, José Antonio Páez, etc. 

Se trata de obras de obligada consulta para los historiadores del Arte de cualquier parte del mundo, como las tituladas:Los retratos de Bolívar (Caracas, 1956) Miranda, Bolívar y Sucre. Tres estudios iconográficos (Caracas, 1959) y Veinte retratos del general José Antonio Páez(Caracas, 1972). Pero su obra maestra es, sin lugar a dudas, la Historia de la pintura en Venezuela publicada en tres gruesos tomos que vieron la luz entre 1964 y 1972. El primero de ellos (Caracas: Ed. Arte, 1964) ofrece la interpretación de Boulton acerca del arte colonial; el segundo (Caracas: Ed. Arte, 1968) analiza lo que Boulton denomina "época nacional"; y el tercero (Caracas: Gráficas Edición de Arte, 1972) se explaya sobre la época contemporánea. Alfredo Boulton disecciona cuidadosamente en esta obra la evolución de las tendencias y los estilos, y señala los rasgos característicos de cada período, sintetizándolos en sus obras más representativas.

Autor, además, de El arte en la cerámica aborigen (Caracas: Edición de Alfredo Boulton, 1978), el eminente crítico y ensayista venezolano dedicó profundos estudios a las obras de numerosos pintores, como Armando Reverón (1966), Alejandro Otero (1966), Rafael Monasterios (1969), Jesús Soto (1973), Carlos Cruz Diez (1975) y el ya citado Francisco Narváez (de cuya obra se ocupó ampliamente en uno de sus trabajos postreros, fechado en 1981). Esta copiosa producción ensayística le hizo merecedor del Premio Nacional de Literatura, al que más tarde se sumó, en reconocimiento de su importante obra creativa, el Premio Nacional de Fotografía (1991). 

Y es que, durante los años consagrados al estudio, la investigación y la redacción de todas esta obras, Alfredo Boulton no dejó de fotografiar la realidad de su nación y dar a conocer su obra en las principales ciudades de todo el mundo. Entre sus exposiciones más destacadas, cabe citar la que llevó sus instantáneas hasta el Museo de Arte Moderno de Nueva York (1946); la del Salón Planchart de Caracas (1948); la del Museo de Ciencias Naturales de Caracas (1950); de la Asociación de Escritores de Venezuela en Caracas (1952); la del Instituto Cultural Venezolano-Francés en Caracas (1955); la del Musée de l’Homme en París (1978); la del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas (1979), y la de la Fundación Eugenio Mendoza en Caracas (1992).

Trabajador infatigable, Alfredo Boulton publicó su último libro,Fotografías, en septiembre de 1995, sólo dos meses antes de que la muerte le sorprendiera en su Caracas natal, a los ochenta y siete años de edad.

VENEZUELA, es honrada en uno de sus hijos más Ilustres.


                  ¡HONOR, A QUIEN HONOR MERECE!





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